lunes, 23 de junio de 2014

Ensalada de Sandía

He aquí otra recetita de esas "de prestao", y es que lo de compartir mesa a diario con los compañeros de trabajo te enriquece muchísimo, y no por la comida en sí, si no por todo lo que se comparte, especialmente las recetas de cada casa, de las que siempre hay mucho que aprender...

En esta ocasión la buena de Rosa me descubrió una ensalada de temporada riquísima, y la mar de apetecible para este tiempo de calor. Se trata de una ensalada de sandía que mezcla ingredientes ligeros pero que abruma con su buen sabor...

Ingredientes:

- Sandía 
- Queso fresco
- Pavo o Jamón York en cubitos (opcional, para conseguir un plato más completo)
- Canela en polvo

Como era de esperar, al ser una ensalada fría, la composición es bien sencilla, pues tan solo hay que cortar los ingredientes e incorporarlos todos juntos al plato. La sandía está deliciosa en cuadraditos de tamaño medio puesto que es el ingrediente que más sabor aporta al plato.

Una vez que se cortan y se mezclan la sandía, el queso y el pavo, se espolvorea la canela por encima y se remueve. La canela, como en cualquier aliño, al gusto, es importante probar y si se necesita ir añadiendo.


La sandía, gracias a la canela, adquiere un sabor más tostado que queda delicioso...

Ana

Hamburguesas de Quinoa con verduras

En mi intento de conocer mejor las posibilidades de la quinoa, seguí leyendo algunas recetas de hamburguesas hechas con este producto y como en la elaboración de la primera receta con el harina me pareció que, aunque quedaban muy jugosas y ricas, eran de manipulación complicada, decidí probar añadiendo pan rallado en vez de harina y aquí está la receta con algunas pequeñas variaciones...

Ingredientes:

- 1 Tazón de quinoa cocida previamente
- 2 Zanahorias
- 1/2 Cebolla blanca
- Cebollino
- 1/4 Pimiento amarillo
- 3 Ajos
- Albahaca
- Pimienta molida
- Sal marina
- Pan rallado
- 1 Huevo
- Aceite de Oliva Virgen

En cuanto a los ingredientes, en realidad puedes utilizar las verduras que prefieras o elegirlas según lo que tengas en la nevera, no hay mayor problema, la cocina, como en todo, es cuestión de imaginación y gustos.

Una vez cocinada la Quinoa como se explica en este enlace, se deja enfriar o templar antes de mezclar con el resto de ingredientes.

Yo pelo y corto en pequeños trozos las zanahorias, la cebolla, el pimiento, los ajos y el cebollino y lo añado todo junto a la picadora de la batidora para darle dos o tres vueltas y que así quede finamente picado y se mezcle bien en la masa que haremos posteriormente.

En un bol o plato hondo mezclar la quinoa y las verduras que acabamos de picar, añadir un poquito de albahaca, tres o cuatro vueltas de molinillo de pimienta, yo utilizo la de colores, añadir sal marina y volver a mezclar todo bien.

Batir el huevo y añadirlo a la mezcla, una vez que tengamos una masa húmeda y homogénea añadir pan rallado e ir mezclando hasta conseguir una textura que permita formar las hamburguesas. Yo he utilizado un pan rallado que ya lleva ajo y perejil, por lo que se puede reducir el ajo que se añade a la masa. 

Hechas las hamburguesas, freír en una sartén con un poco de aceite hasta dorar cada cara de la hamburguesa.


Si se quiere añadir en la última fase de frito una loncha de queso para que se funda y así poder degustarlas con queso. Si se prefiere se puede añadir a la masa también queso rallado al gusto aportándole sabor y la jugosidad del queso. Yo en este caso las he montado en pan de hamburguesa con un poquito de mayonesa, rodajas de tomate, cebolla y lechuga.


Si se desea tomar sin montar en ensalada están muy ricas acompañadas de una salsa de tomate natural.

Al igual que las que hice con una receta similar, quedaron .... ¡riquísimas!

Hamburguesas de Quinoa

Ingredientes:

- 1 Tazón de quinoa previamente hervida
- 1 Huevo
- 1 Cebollita francesa
- 2 Ajos bien frescos
- Albahaca (o cualquier otra hierba de este tipo, el eneldo le va bastante bien también y el cebollino)
- 2 vueltas de molinillo de Pimienta de colores
- Harina (para celiacos puede sustituirse el harina de trigo por avena, harina de garbanzos, copos de puré de patata....)
- Sal
- Aceite de Oliva Virgen Extra

La receta de hamburguesas que presento hoy es muy muy sencilla, pero he estado informándome e iré probando otras cosas pues las opciones son miles y se pueden añadir más verduras a la composición de las hamburguesas

De hecho he visto que pueden hacerse sin huevo, lo cual me ha parecido muy interesante, así como que se pueden hacer al horno, en lugar de fritas.

Pero como hoy era el primer día que probaba a hacer hamburguesa de Quinoa, serán esas las que cuente...

Lo primero cocemos la quinoa como se explica en este otro post que publiqué antes. Para 4 hamburguesas serviría con hervir 1/2 taza de quinoa, yo aproveché sobrante de otro plato para hacerlas, más o menos un tazón de quinoa cocida sirve para 4 hamburguesas.

Mezclamos la cebolla  y los ajos muy bien picaditos, un poquito de albahaca, la pimienta de colores y un poco de sal, si lo requiere. 
Añadimos esta mezcla a la quinoa una vez fría o templada y a todo el resultante le añadimos el huevo batido y el harina que requiera para hacer una mezcla homogénea que permita hacer las hamburguesas. Aunque cuesta más manejarlas a mí me gusta que la masa quede relativamente húmeda para que así queden bien jugosas. Lo que he hecho para manipularlas mejor en el momento de freírlas es pasarlas por harina en su parte exterior, lo que hace un ligero crujiente externo pero permite que se quede bien jugoso por dentro. (Aun así seguiré probando...)

Hechas las hamburguesas se calienta un poquito de aceite en una sartén y se fríen, se hacen en poco tiempo, pues lo único que ha de guisarse es el huevo, la quinoa ya está hecha. En cuanto la notes dorada por ambos lados puedes sacarlas de la sartén y reservar en un plato.


Una vez hechas puedes montar una hamburguesa, propiamente dicha, con su pan, su tomate, su lechuga, .... o disfrutar de ellas como plato con una guarnición de verduritas asadas, una ensalada, etc...


Seguiré practicando nuevas recetas con quinoa

Ana



domingo, 22 de junio de 2014

Ensalada de Quinoa con pimientos frescos

Ingredientes:

- 1 Taza de quinoa
- 2 o 3 Tazas de agua o caldo de verduras
- Pimiento Amarillo
- Pimiento Rojo
- Pimiento Verde
- Tomate
- Cebolla
- Cubos de queso para ensalada
- Sal Marina
- Aceite de Oliva Virgen
- Vinagre
- Pimentón dulce

Como todas las ensaladas, esta receta es muy sencilla, lo más importante es hacer bien la Quinoa previamente para que se enfríe bien antes de mezclar el resto de ingredientes. 

En este post podéis leer las propiedades y forma de hacer la quinoa detalladamente.

Lo primero lavamos la quinoa como se indica en el enlace y procedemos a su cocción en agua o caldo de verduras, al gusto.

Mientras se enfría podemos ir picando el resto de ingredientes y haciendo la vinagreta. Es importante picar en pequeños taquitos los pimientos y la cebolla de forma que quede fino y fresco en la ensalada. Los tomates también se incorporarán mejor si se pican en dados pequeños.


Una vez que tengas todo picado y la quinoa fría puedes incorporar las verduras y mezclar bien. Añadir también los cubos de queso, que puede ser cualquiera de los que se venden para ensaladas, o al gusto, como siempre.

Para la vinagreta, queda muy rica una que he probado hace poco, se pone un poco de cebolla picada finamente en un bol, se añade un buen chorro de vinagre, queda muy fresca con uno de manzana biológica de la marca Louit y también con uno de frambuesa de esta misma marca. A la mezcla de la cebolla con el vinagre le ponemos una puntita de cucharilla de pimentón de la vera dulce y se remueve bien, una vez mezclado se añade mientras se sigue removiendo el aceite de oliva virgen, hasta que queda bien mezclado. Es bueno dejarlo reposar para que la vinagreta se arme con todos los sabores.

Hecho esto, se aliña la ensalada con la vinagreta y sal marina al gusto.


Queda....¡Espectacular!

Ana

Quinoa o Quinua. Propiedades y forma de cocinarla

Propiedades de la Quinoa

La quinoa, conocida como "cereal madre" en quechua, es un grano originario de los Andes, se trata de un pseudocereal, pues es una semilla que se puede consumir como si de un cereal se tratase. Era la base de la alimentación de Incas y Aztecas.

Respecto a otros cereales, la quinoa tiene muchas más proteínas, sus grasas son insaturadas en su mayoría, es una de las plantas con mayor aporte de ácidos Omega 3. 

El aporte de calorías es muy similar al de los cereales. Tiene un 15% de fibra y destacan también otros nutrientes como potasio, magnesio, calcio, fósforo, hierro y zinc así como las vitaminas B y E.

Es apta para las personas celiacas ya que no contiene gluten, así como perfecto para las personas con diabetes o que estén haciendo dieta para bajar de peso debido a su bajo índice glucémico, así como su poder saciante. También es una gran ayuda para el control del colesterol debido a su fibra y lípidos insaturados.

Como puedes comprobar, la quinoa es un alimento rico y saludable apto para cualquier dieta y que te ayudará a llevar una vida sana.

Puedes leer más sobre la quinoa aquí.

Forma de cocinar la Quinoa

Se cocina prácticamente como el arroz, con dos medidas de agua por cada medida de quinoa, hay quien incluso habla de tres medidas de agua por cada medida de quinoa, es cuestión de probar y elegir cómo te gusta más... Además de con agua se podría cocer con caldo hecho previamente.
Una taza/vaso de quinoa es cantidad suficiente para 3 o 4 personas.

Es sumamente importante lavar la quinoa antes de echarlas a hervir pues contiene una capa de saponinas que recubre la semilla y que, de no quitarla, además de ser nocivo para la salud aportaría un sabor amargo al plato. He leído muchas opiniones sobre la forma de lavar la quinoa, lo que no puede faltar es hacer dos o tres lavados, cambiando el agua en cada uno de ellos, y frotándolas con nuestras propias manos. Cuando sale la espuma se hace el cambio de agua para evitar que se pose de nuevo en la semilla. Hay quien habla de un remojo de una hora tras los lavados previos y hay quien dice que no es necesario, será cuestión de investigar un poco más o quedarnos con la opinión que más confianza nos de...

Una vez pasada la fase de lavado, que aunque parece enrevesada, en realidad se hace muy rápido, podemos proceder al cocinado de nuestras semillas.


Yo para la cocción utilizo algo más de dos medidas de agua por cada medida de quinoa y al agua le añado un poco de sal marina y un chorrito de aceite de oliva virgen. Una vez que el agua llega a ebullición, se baja el fuego, como con el arroz blanco y se deja que se absorba todo el agua durante la cocción, suele estar al punto en unos 15 o 20 minutos.
Si la receta es con quinoa fría, la extiendo en un plato o bandeja y la dejo enfriar en reposo de forma natural.


Las recetas con quinoa son muchas, yo acabo de empezar a probar con algunas y estoy encantada, además de las propiedades mencionadas, he de decir que el sabor es muy rico y las opciones muy variadas...Un gran descubrimiento.


Iré publicando recetas según vaya probando.

Ana

martes, 18 de marzo de 2014

Ensalada griega de espinacas

Llevaba tiempo con ganas de hacerme una ensalada de espinacas diferente, pues había utilizado hojas de espinacas en ensalada pero siempre basándome en ingredientes habituales de las ensaladas tradicionales y un día vi en una revista, cosa cada vez menos habitual, una receta de una ensalada griega de espinacas y me gustó la mezcla de ingredientes. He de decir que en la ensalada griega se añadían pistachos, los cuales yo no he incorporado a la mía, los he sustituido por un poco de cebolla crujiente o nueces, depende de la apetencia....

Ingredientes:

- Brotes u hojas tiernas de espinacas frescas
- Queso de cabra
- 1 Naranja 
- Cebolla crujiente, nueces o pistachos 
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal 
- Vinagre al Pedro Ximénez (opcional la marca, pero este es exquisito)

Lavamos las hojas de espinaca y las dejamos escurrir. Pelamos la naranja entera, una vez retirada la cáscara más gruesa y sin abrir, continuamos quitando la piel exterior, una vez hecho esto, la forma de sacar los gajos "al vivo" es ir cortando con un cuchillo bien afilado cada gajo separándolos de la piel que los mantiene unidos al centro de la naranja, de esta forma extraeremos los gajos libres de pieles y con todo su zumo. 

Hecho esto nos queda, hacer una cama con las espinacas lavadas, colocar encima los gajos, enteros o partidos en mitades y añadir, repartiendo por toda la superficie trocitos de queso de cabra. 

La ensalada original lleva pistachos esparcidos aunque también le va muy bien la nuez, yo en este caso he optado por algo más básico que es la cebolla crujiente.

Para el aderezo de esta ensalada basta una pizca de sal, un buen chorro (o spray) de aceite de oliva virgen extra acompañándolo del gran vinagre al Pedro Ximénez (si se utiliza otro vinagre de Jerez o cualquiera que se prefiera también sirve pero el Pedro Ximénez le aporta matices únicos, igual que el aceite, si puede ser con spray quedará delicioso)


Hecho esto, sólo queda disfrutar de tan rica y sana comida ... ¡Que aproveche!

Ana

domingo, 16 de marzo de 2014

Salchichas Frescas al vino

El otro día comprando en el super vi las salchichas frescas y de repente vino a mí el recuerdo de cuando mi madre las hacía al vino y pensé...sería una buena idea retomar ciertas tradiciones... así que las compré y hablé con mi madre para que me orientase de cómo las hacía ella antaño, pues es algo que no hemos vuelto a hacer en casa desde hace años. 

Tras confirmarme mi madre que los ingredientes prácticamente eran cebolla y vino blanco me puse manos a la obra...

Ingredientes (para 10 salchichas aprox):

- Salchichas Frescas (3 o 4 por persona)
- 1 Cebolla
- 2 Ajos
- 1 Vaso de Vino Blanco
- 1 Pastilla de caldo de pollo
- 1 Vaso de agua
- Aceite de oliva 

Lo primero que tenemos que hacer es cortar la cebolla como en juliana, los ajos yo en este caso no los he picado, tan solo los he pelado y les he dado un golpe seco para que se abran y suelten todo su sabor en el guiso.

En una sartén ponemos a calentar un poco de aceite de oliva, cuando esté caliente echamos la cebolla y los ajos y lo vamos removiendo hasta que esté transparente.

Una vez que va estando pochadito, ponemos las salchicas en la sartén y las doramos un poco mientras la cebolla sigue pochándose.

Cuando las salchichas están marcadas por ambos lados añadimos el vino y lo dejamos que llegue a ebullición para que se evapore el alcohol, dejamos que se haga durante 15 o 20 minutos. 


Pasado este tiempo, añadimos una pastilla de caldo de pollo (o media) con un vaso de agua y llevamos de nuevo a ebullición, hasta que se vaya reduciendo y espesando la salsa. El tiempo de cocción final es también de unos 20 minutos, pero como en todo, esto ya es al gusto...


La suavidad de la salsa cuajada con el vino y la cebolla, el sabor suave y la salchicha tierna hace de este plato algo exquisito.

¡Buen provecho!

martes, 11 de marzo de 2014

Palmeritas de Hojaldre

Una vez más mi querida Irene me iluminó con otra de sus recetas. Esta vez me explicó cómo hacer palmeritas de hojaldre, cuando me dijo cómo se hacían me costaba creer que fuera tan sencillo siendo el resultado tan, tan...¿"mágico"? Sí, quizá eso sea lo que mejor lo define, pues parece cuestión de magia ver su evolución en dos simples pasos. Como ella bien me decía, esta es una receta ideal para hacer con niños, por eso de la magia...

Ingredientes:

- 1 Lámina de Hojaldre (mejor que sea cuadrada)
- Azúcar

Sólo con dos ingredientes y un horno conseguiremos unas magníficas palmeritas, sí, así de sencillo.

Lo primero que haremos será extender una capa de azúcar en la superficie sobre la que pondremos el hojaldre, una vez extendido el hojaldre sobre el azúcar, espolvoreamos más por encima de la lámina. Para conseguir que el azúcar se adhiera al hojaldre podemos pasar un rodillo ligeramente por encima de la masa, si no tenéis rodillo servirá una botella de vidrio bien limpia y sin etiquetas. Yo lo lo he hecho con una botella y he puesto sobre la masa papel vegetar para no pasar la botella directamente sobre la masa.

No es necesario presionar mucho para evitar estirar la masa, pues si se queda demasiado fina será más complicado manipularla.


Una vez adherido el azúcar a la masa doblamos ambos extremos hacia el centro, uniendo ambos en el centro de la masa, como se muestra a continuación, quedará como un libro.


Si no tuviera azúcar adherido por algunas zonas añadir. A mí las primeras me quedaron demasiado dulces para mi gusto, por lo que es recomendable que el azúcar llegue a todas las esquinas pero sin necesidad de que haya en exceso.


Volvemos a doblar una vez más dejando dos capas más gruesas y de menor ancho que la anterior sobre la que hemos doblado. En cada doblez podemos pasar el rodillo pero sin presionar en exceso, sólo para qu ese vaya amoldando e impregnando de azúcar.


Por último hacemos un doblez más juntando ambos lados y dejando una especie de "flauta", comprobamos que tenga azúcar y procedemos a cortar la masa. Es importante hacer cortes secos con un cuchillo bien afilado pues el corte de un solo golpe no deformará la masa. El grosor debería ser de entre 0,5 y 1 cm, pues ese grosor será el que se corresponda con el grosor de nuestras palmeritas.


Cuando ya están los cortes hechos llevamos a la bandeja del horno cada corte, es importante poner cada trocito bien separado pues cada uno de ellos será cada palmerita y éstas se expandirán en el horno, creciendo hacia los lados.


Una vez colocadas en la bandeja del horno, precalentado previamente a 210º durante al menos 10 minutos, se mantiene una temperatura de unos 200º durante 10 o 15 minutos, depende de cada horno, e iremos vigilando cómo crece nuestra masa. Los primero 10 minutos se dedican a crecer y comienzan a tostarse por los extremos.


En los siguientes 5 minutos el tostado avanza muy rápido, por lo que hay que estar muy atento para que no se quemen. He leído por ahí alguna receta en la que les dan la vuelta, yo en este caso no lo he hecho, teniendo el horno arriba y abajo puesto se hornean sin problema por ambos lados.


Cuando comprobamos que están hechas, apagamos el horno y las sacamos dejando que reposen en la bandeja unos minutos. Hecho esto, se dejan enfríar en un plato y ..... ¡A disfrutar!



Si se quiere se pueden bañar en chocolate consiguiendo así unas deliciosas palmeritas de chocolate.

Una vez más....Gracias querida Irene, eres maravillosa!

lunes, 3 de marzo de 2014

Bizcocho de Yogur de limón

Esta receta es la original del bizcocho de toda la vida, ahora hay muchas más pero ... esta es la que me enseñó mi madre y tiene un valor especial, además el bizcocho de yogur de limón queda riquísimo y esponjoso.

Ingredientes (1 medida = 1 vasito de yogur) :

- 1 Yogur de límón
- 1 medida de aceite de oliva
- 2 medidas de azúcar
- 3 medidas de harina
- 1 sobre de levadura Royal
- 1 Limón (ralladura)
- Azúcar Glass (Decoración)

Estos ingredientes son para la masa de un bizcocho para 6 u 8 personas, o para 12/16 magdalenas.
El tiempo de cocción del bizcocho en molde unitario es de 40 minutos mínimo, sin abrir el horno en este tiempo, y si es para magdalenas el tiempo se reduce a 15/20 minutos, también sin abrir el horno durante el tiempo de horneado. En ambos casos se precalienta el horno a 200º durante unos 20 minutos y la temperatura del horneado será de 180º arriba y abajo.
Como siempre, la forma de comprobar si está bien hecho por dentro es, una vez terminado el tiempo de horneado recomendado, pinchar el bizcocho o la magdalena y comprobar que el utensilio utilizado sale limpio.

Lo primero que debemos hacer es batir los huevos con una varilla manual y de forma rítmica y enérgica, añadir después el azúcar y continuar batiendo hasta que la mezcla quede homogénea, es importante incorporar los ingredientes poco a poco y batir muy bien para que así coja aire y el bizcocho suba bien en el horno y quede esponjoso.

Tras el azúcar, añadiremos el aceite y la ralladura del limón, es importante que el limón esté bien limpio y que rallemos la cáscara más superficial, sin llegar a rallar la parte blanca del interior de la cáscara, pues si se ralla esa parte del limón estropeará el sabor de nuestro rico bizcocho.

Una vez mezclados los ingredientes anteriores añadiremos el harina mezclado con la levadura química, es importante tamizar esta mezcla al incorporarla puesto que esto ayudará a que entre más aire y haga mucho más jugosa nuestra mezcla.

Antes de poner la mezcla en el molde, la metemos durante 5 ó 10 minutos en el frigorífico de forma que se enfríe un poco, esto hará que suba más rápido al contraste con el calor del horno previamente precalentado. Mientras la mezcla se va enfriando, untar el molde del bizcocho con mantequilla y harina para que no se pegue. En el caso de las magdalenas, es importante colocar los moldes de papel rizados en su bandeja.

Una vez enfriada la mezcla, echar en el molde, ya sea el unitario o los de magdalenas, meter en el horno y no abrir hasta que haya pasado el tiempo indicado arriba. 

Si se quiere se puede añadir a la parte alta del bizcocho un poco de azúcar que romperá durante el horneado haciendo una pequeña corteza crujiente y dulce.

Para desmoldar es importante que pases un cuchillo por el borde del molde para evitar que se rompa al sacarlo del molde. 

Una vez fuera del horno y enfreiado puedes añadir azúcar glass en la parte superior a modo de decoración, al gusto...

Es una receta sencilla con un resultado espectacular, tanto en el caso del bizcocho como en el de las magdalenas, queda suave, ligero y ... ¡riquísimo!

Ana

domingo, 2 de marzo de 2014

Magdalenas caseras

Llevaba tiempo queriendo hacer magdalenas caseras, así que tras preguntar y leer por ahí me decidí a probar, he de decir que el resultado ha sido muy bueno...

Ingredientes (para 12/14 magdalenas aprox):

- 3 Huevos bien frescos
- 125 g de azúcar blanco
- 100 ml de aceite de oliva virgen
- 50 ml de leche
- 200 g de harina
- 1/2 sobre de levadura Royal
- 1 cucharada de esencia de vainilla (Opcional)
- Azúcar moreno (Opcional)
- Pepitas de chocolate negro (Opcional)
- Moldes de papel rizado
- Bandeja de horno para magdalenas o moldes individuales para magdalenas


Lo primero que debemos hacer es batir con varillas los huevos, hacerlo de forma enérgica para que quede bien batido y luego la mezcla suba sin problemas en el horno quedando bien esponjosa. 
Una vez batidos los huevos, incorporar el azúcar poco a poco y continuar batiendo.
Cuando los huevos y el azúcar estén bien mezclados hacer lo mismo con el aceite y la leche. Como con el azúcar, ir echando poco a poco y batir rápidamente y con energía.
Es muy importante que tamicemos el harina, hará que sea más sencillo mezclarla consiguiendo una masa más homogénea además de que facilitará que suban en el horno. Tras tener bien mezclado el harina con el resto de ingredientes añadir 8 g (1/2 sobre) de levadura Royal mezclando bien.


Una vez mezclados todos los ingredientes incorporamos una cucharada de esencia de vainilla y guardamos la mezcla en el frigorífico durante 5 o 10 minutos para que enfríe, esto hará que el contraste de frío-calor que sufrirá al entrar en el horno provoque una reacción más rápida y suba la masa sin dificultad.


Unos 20 minutos antes de comenzar a hornear poner el horno a precalentar a 220º, con este precalentamiento las magdalenas subirán rápidamente haciéndose en su punto justo en el tiempo de horneado indicado.

Transcurrido el tiempo de frío rellenamos los moldes rizados de papel que habremos colocado previamente en la bandeja de horno para magdalenas o moldes individuales, los moldes de papel se rellenarán hasta 3/4 para evitar que al subir se salga y esparza la masa. 


Una vez rellenos con la masa, si quieres añadir pepitas en algunas de las magdalenas o en todas, añadirlos individualmente en cada una, hundir en la masa o dejar por encima, esto como todo lo que es un añadido es al gusto, claro. Igualmente yo en todas mis magdalenas añado en la capa de arriba de la mezcla, una vez puesta en el molde un poquito de azúcar moreno para que así se tueste y rompa en el horneado.


Incorporado todo al molde, llevar al horno, puesto arriba y abajo a unos 180-200º durante 15 minutos en la bandeja media del horno. Es sumamente importante no abrir el horno durante el tiempo de horneado para no romper la temperatura, lo cual afectaría directamente a la subida de la masa. En el tiempo indicado, las magdalenas subirán haciéndose su habitual "copete" y dorándose por toda su superficie.


Para evitar un contraste de temperatura que pudiera afectar a las magdalenas ya hechas, pasados los 15 minutos de horneado comprobar si están altas y doradas, si es así, apagar el horno y abrir la puerta para que no haya un cambio de temperatura muy radical. Pasados unos minutos, sacar del horno la bandeja y dejar que enfríen un poco más sin sacarlas de la misma. Una vez templadas puedes sacarlas y colocarlas donde gustes.

Las magdalenas caseras aguantan durante días en perfecto estado, para que la masa se conserve fresca y jugosa lo ideal es guardarlas en una caja de metal como las de las galletas de mantequilla o algunas de los panettones navideños, que también son metálicas y cierran perfectas.


Sencillas, rápidas y .... ¡¡Deliciosas!!

Ana

domingo, 23 de febrero de 2014

Tarta de queso

He aquí una receta sencilla y riquísima. Nunca había hecho tarta de queso a pesar de que mucha gente me había dicho que era sencillo de hacer y cierto es que es así y además queda ... mmmm....¡riquísima!


Ingredientes:

- 350 g de queso de untar Philadelphia Original
- 350 ml de nata líquida
- 40 g de azúcar
- 1 sobre de gelatina en polvo Royal
- 80 g de galletas Digestive Fontaneda (yo usé unas de soja con naranja riquísimas)
- 30 g de mantequilla
- 1 bote de mermelada casera o natural
- Frutas del bosque (Opcional, es para adornar)


Lo primero que haremos será la base de la tarta para que se vaya asentando en lo que preparamos el resto, para ello machacamos en un plato las galletas, yo lo hago de forma manual pues las galletas Digestive se deshacen muy bien en migas, para que quede bien y no se manche todo, lo mejor es ir aplastándolas con una cuchara y se van quedando hechas migas. Es importante que queden bien desechas, pues cuanto más se deshagan más homogénea será la base de nuestra tarta. Después, calentamos en el microondas la mantequilla para que se funda y así podamos mezclarla con las galletas. Una vez líquida se vierte sobre las galletas deshechas y se mezcla bien obteniéndo una especie de masa pastosa.

Poner en el fondo del molde que usaremos para la tarta e ir aplastándolo contra el fondo hasta que quede todo cubierto con una fina capa de esta masa blanda de galletas y mantequilla.
Reservamos el molde con la base de galleta en la nevera mientras hacemos el resto de nuestra tarta.

En una cacerola ponemos la nata, el queso y el azúcar hasta que cueza, removiendo y mezclando todos los ingredientes. Una vez mezclados es importante colarlos para que quede todo bien integrado y suave. Una vez fuera del fuego y colado añadimos el sobre de gelatina en polvo, volviendo a mezclar bien.
Se incorpora al molde esta mezcla, encima de la base de galletas y se vuelve a meter en el frigorífico dejándolo enfriar aproximadamente 4-6 horas.

La capa de confitura de arriba se hace pasado este tiempo de enfriamiento de la tarta para evitar que se mezclen ambas partes. Para hacer la confitura podéis hacerlo con mermelada natural, añadiendo a esta dos cucharaditas de agua en un cazo, convirtiendo esa mermelada en una especie de sirope de fruta (la textura es de líquido espeso). Una vez que ha enfriado un poco se echa encima de la tarta en el propio molde y se mueve éste para que se reparta bien por toda la superficie. Yo he utilizado una mermelada de frutas del bosque 100% natural que está deliciosa...
Hecho esto, se devuelve a la nevera y se deja otras 4-6 horas de forma que se solidifique la confitura y la propia tarta se enfríe lo suficiente. 

Pasado el tiempo de frío necesario....Servir y ¡Listo! 


Queda deliciosa...

Ana