Mostrando entradas con la etiqueta Postre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Postre. Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de diciembre de 2020

Vasitos de cheesecake

Esta receta la he cogido prestada del perfil de Instagram de @cocinandomelavida y me parece un postre sencillo y delicioso para cualquier ocasión. Ella lo hace sin azúcar ni edulcorantes, pero yo sí he utilizado un poco de azúcar.

Ingredientes:

- 500g de Queso fresco batido 0%

- 250g de Queso mascarpone

- 125g de Frambuesas

- Galletas integrales tipo María o de la que uséis

- Mantequilla (opcional)

- Azúcar o edulcorante (opcional)

El vasito se compone de tres capas, la de abajo de galleta, la central de la mezcla de los quesos y la de arriba de frambuesas. 

Para la capa de galletas machacamos o trituramos las galletas, si quieres que queden como una base algo más densa puedes derretir un poco de mantequilla en el micro y mezclarla con las galletas machacadas para que compacten un poco. Si prefieres prescindir de la mantequilla, puedes hacerlo también, sabiendo que las "migas" de galleta quedarán más sueltas.

Cuando tengas las galletas picadas, las pones en el fondo del vaso, para dejar una capa uniforme yo las aplasto con un palo de mortero y así consigues que se aprieten y dejen una capa firme.

En un bol vertemos el queso batido y el queso mascarpone y lo mezclamos bien con varillas, haciendo que ambos se mezclen, consiguiendo una crema espesa homogénea. Si quieres que tu postre sea dulce, puedes añadir azúcar o edulcorante a la mezcla y batir hasta integrarlo en la crema. No pide mucho azúcar, depende de lo acostumbrado que tengas el paladar al dulce, pero es como un yogur natural, con poco azúcar ya se nota bastante, así que ve probando y lo dejas al gusto. 

Una vez hecha la mezcla de quesos lo añadimos a los vasitos encima de la capa de galletas, una vez repartido, damos unos golpecitos a los vasos con la encimera o la mano para que la crema quede bien asentada y que la parte de arriba quede plana. 

Para la capa de frambuesa, que será la más fina, dado que es una ligera capa tipo cheesecake, pondremos las frambuesas en un recipiente apto para microondas, añadiremos un chorrito de agua, muy ligero y lo pondremos al micro 30 sg o algo más si lo necesita. Una vez fuera del micro aplastaremos las frambuesas con un tenedor y mezclaremos con el agua templada, haciendo una especie de mermelada semilíquida que dejaremos enfriar, si se desea, aquí también se puede añadir azúcar o edulcorante, en función de cuánto te guste el dulce. La frambuesa es ligeramente ácida pero su sabor es suave, yo no le añadiría edulcorantes o muy poco, es cuestión de probar...

Tras dejar enfriar las frambuesas, removemos un poco y añadimos sobre nuestra crema de quesos con una cuchara, dejando que cubra la superficie pero sin hacer una capa gruesa.

Hecho esto, podemos poner nuestros vasitos en la nevera para que se espesen aún más y poderlos degustar más compactos. 

En unas horas estará pero si se deja más de 12 horas, suele estar mucho mejor....

Espero que os gusten y que disfrutéis de un ratito agradable degustándolos.

Ana

domingo, 27 de septiembre de 2015

Bizcocho de leche condensada

No sé ni cómo ni dónde, hace unas semanas, leí una receta de un bizcocho con leche condensada, me llamó la atención porque hablaba de su suavidad y ligereza lo cual, tratándose de leche condensada me costaba creer pero al ver los ingredientes vi que ésta sustituía el azúcar en la receta...

Cuando supe que este sábado tendría visita en casa decidí hacer el bizcocho, busqué en Internet y encontré muchas recetas por lo que opté por seguir una receta clásica incorporando la leche condensada y he aquí el resultado...

Ingredientes:

- 400 g de Leche Condensada
- 4 Huevos
- 120 g de Harina de trigo
- 1 Sobre de Levadura Royal
- 50 g de Mantequilla o aceite
- Azúcar Glass (opcional)
- Pepitas de chocolate (opcional)

Lo primero que haremos será echar en un bol la leche condensada, añadimos los huevos uno a uno, incorporando cada unidad individualmente antes de echar el siguiente. Mezclar bien y conseguir que quede homogéneo.
Mezclar harina y levadura tamizándola e incorporándola al bol de la mezcla anterior, remover bien con unas varillas de forma que la mezlca siga siendo homogénea. 

Añadir a esta mezcla final la mantequilla fundida o el aceite, según elección personal por uno de estos ingredientes, y batir hasta que quede bien incorporado. Yo he utilizado unas pepitas de chocolate negro que he añadido una vez que todo estaba mezclado, lo normal, si se echa al inicio es que bajen al fondo del molde y queden en la parte baja del bizcocho lo cual es muy útil si alguien lo prefiere sin ellas, pues las tendrá más fácilmente ubicadas.
En el bol que vayamos a utilizar debemos cubrir con mantequilla o aceite y harina el interior de forma que no sea más sencillo desmoldarlo, mientras hacemos esto, precalentar el horno a 180º para tenerlo a punto en el momento de meter la mezcla.
Una vez que tengamos la mezcla en el molde, meter en el horno durante 30 minutos aproximadamente a 180º, aunque como no todos los hornos son iguales bien sabemos que a partir de 20 o 25 minutos se ha de observar para ver cómo va, ya sabéis que estará hecho cuando al pincharlo con un palillo éste salga limpio.

Una vez hecho, sacar del horno, dejar templar fuera, desmoldar para servir y espolvorear, si se desea, azúcar glass por encima. 

La verdad es que queda jugoso y delicioso, si no dices que lleva leche condensada nadie podría adivinarlo pues el sabor es muy suave y no excesivamente dulce.


En mi caso he de decir que la crítica fue muy buena, así que todos contentos

Ana

martes, 11 de marzo de 2014

Palmeritas de Hojaldre

Una vez más mi querida Irene me iluminó con otra de sus recetas. Esta vez me explicó cómo hacer palmeritas de hojaldre, cuando me dijo cómo se hacían me costaba creer que fuera tan sencillo siendo el resultado tan, tan...¿"mágico"? Sí, quizá eso sea lo que mejor lo define, pues parece cuestión de magia ver su evolución en dos simples pasos. Como ella bien me decía, esta es una receta ideal para hacer con niños, por eso de la magia...

Ingredientes:

- 1 Lámina de Hojaldre (mejor que sea cuadrada)
- Azúcar

Sólo con dos ingredientes y un horno conseguiremos unas magníficas palmeritas, sí, así de sencillo.

Lo primero que haremos será extender una capa de azúcar en la superficie sobre la que pondremos el hojaldre, una vez extendido el hojaldre sobre el azúcar, espolvoreamos más por encima de la lámina. Para conseguir que el azúcar se adhiera al hojaldre podemos pasar un rodillo ligeramente por encima de la masa, si no tenéis rodillo servirá una botella de vidrio bien limpia y sin etiquetas. Yo lo lo he hecho con una botella y he puesto sobre la masa papel vegetar para no pasar la botella directamente sobre la masa.

No es necesario presionar mucho para evitar estirar la masa, pues si se queda demasiado fina será más complicado manipularla.


Una vez adherido el azúcar a la masa doblamos ambos extremos hacia el centro, uniendo ambos en el centro de la masa, como se muestra a continuación, quedará como un libro.


Si no tuviera azúcar adherido por algunas zonas añadir. A mí las primeras me quedaron demasiado dulces para mi gusto, por lo que es recomendable que el azúcar llegue a todas las esquinas pero sin necesidad de que haya en exceso.


Volvemos a doblar una vez más dejando dos capas más gruesas y de menor ancho que la anterior sobre la que hemos doblado. En cada doblez podemos pasar el rodillo pero sin presionar en exceso, sólo para qu ese vaya amoldando e impregnando de azúcar.


Por último hacemos un doblez más juntando ambos lados y dejando una especie de "flauta", comprobamos que tenga azúcar y procedemos a cortar la masa. Es importante hacer cortes secos con un cuchillo bien afilado pues el corte de un solo golpe no deformará la masa. El grosor debería ser de entre 0,5 y 1 cm, pues ese grosor será el que se corresponda con el grosor de nuestras palmeritas.


Cuando ya están los cortes hechos llevamos a la bandeja del horno cada corte, es importante poner cada trocito bien separado pues cada uno de ellos será cada palmerita y éstas se expandirán en el horno, creciendo hacia los lados.


Una vez colocadas en la bandeja del horno, precalentado previamente a 210º durante al menos 10 minutos, se mantiene una temperatura de unos 200º durante 10 o 15 minutos, depende de cada horno, e iremos vigilando cómo crece nuestra masa. Los primero 10 minutos se dedican a crecer y comienzan a tostarse por los extremos.


En los siguientes 5 minutos el tostado avanza muy rápido, por lo que hay que estar muy atento para que no se quemen. He leído por ahí alguna receta en la que les dan la vuelta, yo en este caso no lo he hecho, teniendo el horno arriba y abajo puesto se hornean sin problema por ambos lados.


Cuando comprobamos que están hechas, apagamos el horno y las sacamos dejando que reposen en la bandeja unos minutos. Hecho esto, se dejan enfríar en un plato y ..... ¡A disfrutar!



Si se quiere se pueden bañar en chocolate consiguiendo así unas deliciosas palmeritas de chocolate.

Una vez más....Gracias querida Irene, eres maravillosa!

lunes, 3 de marzo de 2014

Bizcocho de Yogur de limón

Esta receta es la original del bizcocho de toda la vida, ahora hay muchas más pero ... esta es la que me enseñó mi madre y tiene un valor especial, además el bizcocho de yogur de limón queda riquísimo y esponjoso.

Ingredientes (1 medida = 1 vasito de yogur) :

- 1 Yogur de límón
- 1 medida de aceite de oliva
- 2 medidas de azúcar
- 3 medidas de harina
- 1 sobre de levadura Royal
- 1 Limón (ralladura)
- Azúcar Glass (Decoración)

Estos ingredientes son para la masa de un bizcocho para 6 u 8 personas, o para 12/16 magdalenas.
El tiempo de cocción del bizcocho en molde unitario es de 40 minutos mínimo, sin abrir el horno en este tiempo, y si es para magdalenas el tiempo se reduce a 15/20 minutos, también sin abrir el horno durante el tiempo de horneado. En ambos casos se precalienta el horno a 200º durante unos 20 minutos y la temperatura del horneado será de 180º arriba y abajo.
Como siempre, la forma de comprobar si está bien hecho por dentro es, una vez terminado el tiempo de horneado recomendado, pinchar el bizcocho o la magdalena y comprobar que el utensilio utilizado sale limpio.

Lo primero que debemos hacer es batir los huevos con una varilla manual y de forma rítmica y enérgica, añadir después el azúcar y continuar batiendo hasta que la mezcla quede homogénea, es importante incorporar los ingredientes poco a poco y batir muy bien para que así coja aire y el bizcocho suba bien en el horno y quede esponjoso.

Tras el azúcar, añadiremos el aceite y la ralladura del limón, es importante que el limón esté bien limpio y que rallemos la cáscara más superficial, sin llegar a rallar la parte blanca del interior de la cáscara, pues si se ralla esa parte del limón estropeará el sabor de nuestro rico bizcocho.

Una vez mezclados los ingredientes anteriores añadiremos el harina mezclado con la levadura química, es importante tamizar esta mezcla al incorporarla puesto que esto ayudará a que entre más aire y haga mucho más jugosa nuestra mezcla.

Antes de poner la mezcla en el molde, la metemos durante 5 ó 10 minutos en el frigorífico de forma que se enfríe un poco, esto hará que suba más rápido al contraste con el calor del horno previamente precalentado. Mientras la mezcla se va enfriando, untar el molde del bizcocho con mantequilla y harina para que no se pegue. En el caso de las magdalenas, es importante colocar los moldes de papel rizados en su bandeja.

Una vez enfriada la mezcla, echar en el molde, ya sea el unitario o los de magdalenas, meter en el horno y no abrir hasta que haya pasado el tiempo indicado arriba. 

Si se quiere se puede añadir a la parte alta del bizcocho un poco de azúcar que romperá durante el horneado haciendo una pequeña corteza crujiente y dulce.

Para desmoldar es importante que pases un cuchillo por el borde del molde para evitar que se rompa al sacarlo del molde. 

Una vez fuera del horno y enfreiado puedes añadir azúcar glass en la parte superior a modo de decoración, al gusto...

Es una receta sencilla con un resultado espectacular, tanto en el caso del bizcocho como en el de las magdalenas, queda suave, ligero y ... ¡riquísimo!

Ana

domingo, 2 de marzo de 2014

Magdalenas caseras

Llevaba tiempo queriendo hacer magdalenas caseras, así que tras preguntar y leer por ahí me decidí a probar, he de decir que el resultado ha sido muy bueno...

Ingredientes (para 12/14 magdalenas aprox):

- 3 Huevos bien frescos
- 125 g de azúcar blanco
- 100 ml de aceite de oliva virgen
- 50 ml de leche
- 200 g de harina
- 1/2 sobre de levadura Royal
- 1 cucharada de esencia de vainilla (Opcional)
- Azúcar moreno (Opcional)
- Pepitas de chocolate negro (Opcional)
- Moldes de papel rizado
- Bandeja de horno para magdalenas o moldes individuales para magdalenas


Lo primero que debemos hacer es batir con varillas los huevos, hacerlo de forma enérgica para que quede bien batido y luego la mezcla suba sin problemas en el horno quedando bien esponjosa. 
Una vez batidos los huevos, incorporar el azúcar poco a poco y continuar batiendo.
Cuando los huevos y el azúcar estén bien mezclados hacer lo mismo con el aceite y la leche. Como con el azúcar, ir echando poco a poco y batir rápidamente y con energía.
Es muy importante que tamicemos el harina, hará que sea más sencillo mezclarla consiguiendo una masa más homogénea además de que facilitará que suban en el horno. Tras tener bien mezclado el harina con el resto de ingredientes añadir 8 g (1/2 sobre) de levadura Royal mezclando bien.


Una vez mezclados todos los ingredientes incorporamos una cucharada de esencia de vainilla y guardamos la mezcla en el frigorífico durante 5 o 10 minutos para que enfríe, esto hará que el contraste de frío-calor que sufrirá al entrar en el horno provoque una reacción más rápida y suba la masa sin dificultad.


Unos 20 minutos antes de comenzar a hornear poner el horno a precalentar a 220º, con este precalentamiento las magdalenas subirán rápidamente haciéndose en su punto justo en el tiempo de horneado indicado.

Transcurrido el tiempo de frío rellenamos los moldes rizados de papel que habremos colocado previamente en la bandeja de horno para magdalenas o moldes individuales, los moldes de papel se rellenarán hasta 3/4 para evitar que al subir se salga y esparza la masa. 


Una vez rellenos con la masa, si quieres añadir pepitas en algunas de las magdalenas o en todas, añadirlos individualmente en cada una, hundir en la masa o dejar por encima, esto como todo lo que es un añadido es al gusto, claro. Igualmente yo en todas mis magdalenas añado en la capa de arriba de la mezcla, una vez puesta en el molde un poquito de azúcar moreno para que así se tueste y rompa en el horneado.


Incorporado todo al molde, llevar al horno, puesto arriba y abajo a unos 180-200º durante 15 minutos en la bandeja media del horno. Es sumamente importante no abrir el horno durante el tiempo de horneado para no romper la temperatura, lo cual afectaría directamente a la subida de la masa. En el tiempo indicado, las magdalenas subirán haciéndose su habitual "copete" y dorándose por toda su superficie.


Para evitar un contraste de temperatura que pudiera afectar a las magdalenas ya hechas, pasados los 15 minutos de horneado comprobar si están altas y doradas, si es así, apagar el horno y abrir la puerta para que no haya un cambio de temperatura muy radical. Pasados unos minutos, sacar del horno la bandeja y dejar que enfríen un poco más sin sacarlas de la misma. Una vez templadas puedes sacarlas y colocarlas donde gustes.

Las magdalenas caseras aguantan durante días en perfecto estado, para que la masa se conserve fresca y jugosa lo ideal es guardarlas en una caja de metal como las de las galletas de mantequilla o algunas de los panettones navideños, que también son metálicas y cierran perfectas.


Sencillas, rápidas y .... ¡¡Deliciosas!!

Ana

domingo, 23 de febrero de 2014

Tarta de queso

He aquí una receta sencilla y riquísima. Nunca había hecho tarta de queso a pesar de que mucha gente me había dicho que era sencillo de hacer y cierto es que es así y además queda ... mmmm....¡riquísima!


Ingredientes:

- 350 g de queso de untar Philadelphia Original
- 350 ml de nata líquida
- 40 g de azúcar
- 1 sobre de gelatina en polvo Royal
- 80 g de galletas Digestive Fontaneda (yo usé unas de soja con naranja riquísimas)
- 30 g de mantequilla
- 1 bote de mermelada casera o natural
- Frutas del bosque (Opcional, es para adornar)


Lo primero que haremos será la base de la tarta para que se vaya asentando en lo que preparamos el resto, para ello machacamos en un plato las galletas, yo lo hago de forma manual pues las galletas Digestive se deshacen muy bien en migas, para que quede bien y no se manche todo, lo mejor es ir aplastándolas con una cuchara y se van quedando hechas migas. Es importante que queden bien desechas, pues cuanto más se deshagan más homogénea será la base de nuestra tarta. Después, calentamos en el microondas la mantequilla para que se funda y así podamos mezclarla con las galletas. Una vez líquida se vierte sobre las galletas deshechas y se mezcla bien obteniéndo una especie de masa pastosa.

Poner en el fondo del molde que usaremos para la tarta e ir aplastándolo contra el fondo hasta que quede todo cubierto con una fina capa de esta masa blanda de galletas y mantequilla.
Reservamos el molde con la base de galleta en la nevera mientras hacemos el resto de nuestra tarta.

En una cacerola ponemos la nata, el queso y el azúcar hasta que cueza, removiendo y mezclando todos los ingredientes. Una vez mezclados es importante colarlos para que quede todo bien integrado y suave. Una vez fuera del fuego y colado añadimos el sobre de gelatina en polvo, volviendo a mezclar bien.
Se incorpora al molde esta mezcla, encima de la base de galletas y se vuelve a meter en el frigorífico dejándolo enfriar aproximadamente 4-6 horas.

La capa de confitura de arriba se hace pasado este tiempo de enfriamiento de la tarta para evitar que se mezclen ambas partes. Para hacer la confitura podéis hacerlo con mermelada natural, añadiendo a esta dos cucharaditas de agua en un cazo, convirtiendo esa mermelada en una especie de sirope de fruta (la textura es de líquido espeso). Una vez que ha enfriado un poco se echa encima de la tarta en el propio molde y se mueve éste para que se reparta bien por toda la superficie. Yo he utilizado una mermelada de frutas del bosque 100% natural que está deliciosa...
Hecho esto, se devuelve a la nevera y se deja otras 4-6 horas de forma que se solidifique la confitura y la propia tarta se enfríe lo suficiente. 

Pasado el tiempo de frío necesario....Servir y ¡Listo! 


Queda deliciosa...

Ana

sábado, 28 de diciembre de 2013

Bizcocho de Zanahoria

Hoy toca darse un capricho y esta vez....¡dulce!

La verdad es que nunca había hecho un bizcocho pero desde hace tiempo tenía ganas de probar y uno de mis favoritos es el de zanahoria, así que hace unos días decidí comprar unos moldes y ponerme a ello. He de decir que el primero que hice, aunque de sabor estaba bien no quedó con la textura adecuada, un pequeño problema con el tipo de harina...pero yo no desisto, así que probé de nuevo y este quedó.....¡Increíble!


Ingredientes:

- 250 g de zanahorias (3 o 4 de tamaño medio)
- 200 g de azúcar (Blanco o moreno)
- 200 g de harina de trigo
- 4 huevos
- 125 ml de aceite de oliva
- 1 cucharada de canela en polvo
- 1 sobre de levadura

Lo primero que debemos hacer es cortar los extremos de las zanahorias y pelarlas. Una vez peladas se procede a rallarlas, yo lo hago con un rallador fino con el que queda en finas hebras, esponjosas y flexibles. Hay quien prefiere hacerlas en una ralladura un poco más ancha de forma que luego se note más en el bizcocho, yo la prefiero fina.

Una vez ralladas las zanahorias, se reservan hasta tener que mezclarlas con la masa que haremos a continuación..

Para comenzar con la masa, lo primero que haremos será poner el azúcar en un bol grande junto con los huevos y procederemos a batirlo todo con unas varillas, de forma que la mezcla vaya quedando como una crema ligera y espumosa, cuanto más se bata con las varillas más aire cogerá la mezcla y más espumosa será, lo cual hará que el bizcocho quede más jugoso.

A continuación se añade el aceite, haciendo que se una bien a la mezcla anterior y una vez hecho incorporamos la zanahoria rallada mezclándolo todo. Incorporar la cucharada de canela y remover bien con una cuchara. la canela le aporta un sabor delicioso al bizcocho.

En un recipiente aparte mezclar el harina con la levadura y añadirlo a la mezcla poco a poco e ir removiendo con una cuchara de madera para envolver bien la mezcla hasta que el harina quede integrado y sea una masa homogénea.

Mientras estamos haciendo la mezcla precalentaremos el horno a 180º durante unos 10 minutos, al menos, y engrasaremos el molde con aceite o mantequilla espolvoreando un poco de harina para que no se pegue.

Echar la mezcla en el molde y meter al horno durante unos 30 o 40 minutos. Para saber si ya está hecho, pinchar con un palillo o cuchillo, cuando salga limpio es que ya está listo. 

Se puede añadir un poco de azúcar por encima para que así rompa la capa superior.


Para este bizcocho es muy habitual hacerle una cobertura de queso o chocolate pero si se deja así también queda fenomenal y es menos pesado, delicioso para una merienda o desayuno.


¡Que lo disfrutes!

Ana

jueves, 10 de octubre de 2013

Pasteles de Arroz

Como definir estos pasteles.....exquisita sencillez, sí, creo que eso es lo que mejor se adapta pues tras haberlos probado y haber confirmado lo deliciosos y suaves que son, la siguiente sorpresa fue saber lo sencillo que era hacerlos.

He de decir que la receta me la dio una compañera, nuestra querida Irene, que nunca dejará de sorprendernos con sus deliciosas recetas y con su generosidad para compartirlas con nosotros.

Después de tener la receta busqué información sobre la misma porque me pareció muy curioso que se llamaran Pasteles de Arroz, cuando no llevan arroz ni derivados en sus ingredientes, y hay teorías por ahí que dicen que el nombre puede venir de sus orígenes en los que es probable que se utilizara harina de arroz para hacerlos.

El origen es del País Vasco, concretamente de Bilbao, y es muy parecido a los pastéis de Belem de Portugal. Os copio lo que encontré en una página donde se hacía una referencia al supuesto origen de los mismos [...típicamente bilbaíno es el pastel de arroz. Acerca de este pastel existen muchas historias pero la más conocida es la que señala su origen en los pasteles que se hacían en Filipinas a base de harina de arroz y cuya receta fue traída por los marinos que hacían la “carrera de Indias”. Una vez en tierras bilbaínas la harina de arroz fue sustituida por la de trigo pero manteniendo su nombre original de “pastel de arroz”]
Añadir a esto que a día de hoy en la mayoría de las pastelerías de Bilbao se hace con hojaldre, yo la receta que he hecho utiliza como masa las obleas de empanadillas, las de toda la vida...y por supuesto quien lo prefiera puede hacer su propia masa, la cual si se hace de arroz se conseguirían unos pasteles perfectos para celíacos.

Tras un poco de lectura sobre la receta, que ya que era sencilla me pareció bien adornarla con su propia historia (y la mía, jeje!) os paso a detallar los ingredientes.

Ingredientes (para un paquete de 16 obleas):

- 1 paquete de obleas de empanadillas
- 100 gr de mantequilla
- 2 huevos
- 6 cucharadas de azúcar (soperas)
- 4 cucharadas de maizena (rasas)
- 1 vaso de leche
- 1 vaso de nata líquida

Con todos los ingredientes dispuestos, la ejecución es muy sencilla, se mezclan en un bol todos los ingredientes, es aconsejable derretir la mantequilla antes de incorporarla a la mezcla. Es importante conseguir una mezcla homogénea.

En una bandeja de horno para magdalenas, o cualquier otro molde de las mismas características (vasitos para flan, moldes de muffins, etc...) se colocan las obleas de las empanadillas cubriendo y haciendo los dobleces acordes para dar una forma adecuada al pastel. Es importante untar con un poco de mantequilla el molde para evitar que la masa se pegue.


Una vez colocadas las obleas echar la mezcla en ellas, rellenar sin salirnos de la masa.


Poner en el horno durante 30 minutos a 180º, vigilar que no se quemen, subirán un poquito pero no demasiado, se dorarán tanto en la mezcla como en los bordes de la masa.


Una vez transcurridos los 30 minutos, comprobar que estén doraditos y sacar del horno, dejar que se templen un poco y desmoldar, salen con mucha facilidad.


Como veis es una receta sencilla pero que merece la pena, quedan deliciosos, suaves y ligeros. En mi casa triunfaron y tuvo mucho éxito espolvorear un poco de canela por encima, los acompaña muy bien.

Yo he probado algunas variedades y hay bastantes cosas que les acompañan bien, de momento he probado a hacer alguno con un toque de vainilla, y queda muy bien, y otros con coco rallado, añadiendo tanto en la mezcla como espolvoreando un poco por encima una vez hechos. Sea como sea, quedan bien.

¡A disfrutarlos! Yo hasta ahora sólo he recibido alabanzas de quien los ha probado...



domingo, 4 de agosto de 2013

Granada con vino y zumo de naranja


Sencillo y sabroso postre de fruta...

Ingredientes:

- 1 o 2 Granadas
- 1 Vasito de vino
- 1 Vasito de zumo de naranja
- 4 Cucharadas de Azúcar



La preparación es realmente sencilla, se trata únicamente de mezclar los ingredientes, el azúcar, como en todo, es al gusto, según lo prefieras más o menos dulce; el vino...pues ya se sabe, cuanto mejor sea, mejor sabrá el postre.

También es posible hacer este mismo postre solo con zumo de naranja o solo con vino, es cuestión de gustos, la mezcla de ambos le da un sabor muy especial que a mí personalmente me encanta.

Una vez hecho dejar macerar al menos dos horas en la nevera, a partir de ese tiempo puede servirse.


Aprovecharé, dado lo sencillo de la receta, para contar cómo desgranar una granada de forma sencilla y algo más rápida que separando los granos con la mano. Corta la granada al medio, coge una mitad, ponte encima de un recipiente y con una cuchara golpea la cáscara tanto den su extremo como en los laterales, ve girando la media granada hasta que hayan salido todos los granos....


Lo sencillo no tiene porqué ser peor, ¡¡espero que te guste!!

jueves, 2 de mayo de 2013

Tarta de Galletas

Esta tarta es la tarta de mi infancia, con la que hemos celebrado todos los cumpleaños de nuestra niñez en casa, tanto hermanos como primos, Por eso ahora ha sido un momento estupendo para repetir y .... sigue estando igual de buena que recordábamos!!!

Ingredientes:

- 500/600 g Galletas María Fontaneda Original
- 2 leche
- 2 sobres de Flan Potax
- 8 tazas de Chocolate en polvo a la taza Caoflor
- Nata montada o Merengue

Las medidas dadas es para una tarta de unas 8 raciones generosas...El chocolate se tiene que ir calculando según se vaya espesando y según se vaya repartiendo en la tarta.

Para hacer el flan tendremos en cuenta las instrucciones pero utilizaremos la mitad de leche que indica, más o menos, para conseguir un mayor espesor y así que quede como una crema.

Para hacer el chocolate, igualmente, echaremos el doble de chocolate que para una taza de la bebida en cuestión, aunque según se vaya removiendo podemos ajustar la cantidad de chocolate para conseguir el espesor deseado.

En un recipiente a parte calentamos leche para mojar las galletas que harán la base y la separación entre capas de chocolate y flan.

Mientras se hacen el flan y el chocolate, vamos mojando galletas hasta empaparlas bien en la leche caliente y las vamos poniendo como base de la tarta, tapando bien los huecos, especialmente en la capa base.

Una vez hecha la base, echaremos una capa generosa pero no muy gruesa de flan. Extender bien hasta que no se vean las galletas.

Reservamos el flan y volvemos a mojar galletas en la leche caliente, si es necesario volver a calentar no hay problema en hacerlo, haciendo una nueva capa de galletas encima de la de flan.


Tapar esta capa con chocolate cubriendo bien las galletas y ... vuelta a empezar, galletas, flan, galletas, chocolate, galletas....y as í tantas capas como quieras hacerle.
Yo suelo hacerlas de cuatro capas (flan, chocolate, flan y la cubierta final de chocolate)


Una vez terminada, dejar enfriar antes de meter en la nevera. Estará mejor si se hace el día de antes de que se vaya a comer.

Un poco antes de su consumo decorar con merengue o nata, si se hace con mucha antelación se corre el riesgo de que se baje y quede menos vistoso.




Buen provecho!