Mostrando entradas con la etiqueta Crema. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Crema. Mostrar todas las entradas

martes, 25 de noviembre de 2014

Crema de Espinacas

De nuevo una cesta de Buyfresco me proporciona recetas ricas y saludables de productos más que frescos y de una calidad excelente.

He aquí una deliciosa crema que además de ayudar a calentar el cuerpo en estos días de otoño nos proporcionará fibra, vitaminas y minerales sin prácticamente calorías y nada de grasa, beneficios propios de las espinacas.

Ingredientes:

- 2/3 bolsa de Hojas de Espinacas Frescas
- 1 o 2 Patatas
- 1 o 2 Zanahorias pequeñas
- 1 Trozo de Raíz de Jengibre
- 1/2 l de Caldo de Pollo
- Sal 
- Aceite de Oliva Virgen
- Pimienta

He seguido al pie de la letra la receta de la estupenda Chef de Buyfresco pues en realidad he hecho muchas cremas de verduras diferentes así como puré de verduras pero no crema de espinacas directamente.

Lo primero que debemos hacer es pelar, lavar y cortar en rodajas las zanahorias y las patatas. Pelar también la raíz de jengibre y cortar 4 finas rodajas*


Poner en una cazuela una cucharada de aceite de oliva virgen y calentar, añadir las patatas y las zanahorias dorándolas hasta que tomen color. Cuando están en ese punto añadir el jengibre y las espinacas y salpimentar al gusto.

Remover la mezcla y añadir el caldo de pollo hasta cubrirla bien. Llevar a ebullición y dejar hervir hasta que las patatas estén blandas, unos 20 minutos, según el tamaño de la patata (y del corte).

Hecho esto, pasar por la batidora la mezcla, si hubiera mucho caldo, retirar un poco antes de batirlo para evitar que quede muy aguado e ir añadiendo según necesite la crema. 


En la receta de Buyfresco sirve este plato con un filete de pechuga de pollo a la plancha, ambos combinan muy bien. Si se desea se puede dejar macerando el pollo con un poco de jengibre o con lima para aportarle un punto de sabor diferente.


Y así de fácil conseguimos una receta deliciosa, sencilla y sana

Ana

*No te deshagas del sobrante de jengibre, si no sabes en qué platos utilizarlo, puedes utilizarlo en tus infusiones, por ejemplo en la noche, después de cenar es muy recomendable hacerte una infusión de manzanilla, estevia y jengibre...

viernes, 18 de julio de 2014

Salmorejo Cordobés

El salmorejo es una crema fría a base de pan y tomate típica de Córdoba, que se toma como plato principal.
La base de este plato es el pan que es el que consigue la textura tan característica del salmorejo, lo más recomendable es hacerlo con un pan de mucha miga preferiblemente de hace un par de días al menos, en Córdoba se hace con su típico pan de telera.

Ingredientes (Para 4 Personas): 

- 1 Kg de Tomates Maduros
- 200 g de pan (de hace un par de días)
- 1/2 Ajo Grande
- 150 ml de Aceite de Oliva Virgen
- 2 Huevos cocidos
- Virutas de jamón curado
- Sal

Es importante que los tomates estén maduros y bien rojos puesto que así será más sencillo triturarlos, así como que aportará mucho sabor al plato.

Lo primero que debemos hacer es pelar los tomates, retirando la piel finamente y troceándolos en un recipiente donde posteriormente los trituraremos con la batidora.
Una vez que todos los tomates están pelados y cortados se pasan por la batidora haciendo una salsa ligera de tomate hasta que no queden trozos sin triturar, el tomate una vez triturado con la batidora queda como un líquido bastante acuoso. 


Una vez que tenemos el tomate totalmente triturado, se desmenuza el pan y se hacen trozos con este echándolos al recipiente del tomate, removiéndolo bien y haciendo que éste se empape del zumo de tomate preparado. Es recomendable dejar reposar durante al menos 10 minutos para que así sea más sencillo pasarlo todo junto, mezclando bien el tomate con el pan.

Volver a batir con la batidora la mezcla anterior hasta que no queden grumos y todo el pan esté bien incorporado al tomate, consiguiendo así una especie de triturado más espeso que la salsa de tomate inicial. Llegados a este punto añadiremos el ajo, yo lo troceo en pequeños cuadraditos, para que así se mezcle más fácilmente, así como una pizca de sal y el aceite, volviendo a pasar todo con la batidora.


Cuando se incorpora el aceite y se comienza a pasar de nuevo es fácil ver cómo la crema comienza a conseguir un tono más claro y una textura mucho más suave, dejando de parecer un triturado de pan con tomate a ser una crema, como tal. El aceite pareciese que no se mezcle bien quedando a veces a los lados del recipiente, pero llevándolo al centro con ayuda de una cuchara y batiendo bien, la mezcla queda de cine.

Conseguida la crema, probarla, y si fuera necesario, corregir la sal. Hay recetas que incorporan vinagre y otras que utilizan más ajo, como todo es cuestión de gustos, a mí me encanta con las cantidades e ingredientes descritos.

Si el sabor está conseguido, enfriar bien antes de servir.

Para seguir la tradición cordobesa, servir el salmorejo en plato hondo o cuenco y acompañarlo de un chorrito de aceite de oliva virgen extra, 1/2 huevo picado y unas virutas de jamón curado (en mi caso utilicé taquitos de jamón, pues no había otra cosa en casa), estos dos ingredientes acompañan perfectamente a esta crema, aportando suavidad y un puntito de salado que corrige en parte la acidez que aporta el tomate).


Sólo puedo decir que queda.......¡¡Increíble!!

Ana

sábado, 12 de octubre de 2013

Crema de Calabaza y Zanahoria

Esta quizá sea una de mis cremas favoritas, y la calabaza desde que la descubrí, una verdura que me tiene encandilada, por su color, por su textura, por su crujir....no sé muy bien porqué pero me parece algo divino...


Por suerte mis padres tienen una casa de campo y conservan un pequeño espacio para huerto en el que siembran para consumo propio diferentes verduras, tomates, cebollas, pepinos, pimientos, ajos, berenjenas...y estos últimos años además optaron por las calabazas. Aun así, los vecinos, que lo son desde hace más de 30 años, casi siempre tienen calabazas y siempre se acuerdan de mí y me obsequian de vez en cuando con una. 
Quizá alguien no entienda el porqué de mi afán por hablar de las calabazas de estos huertos, evidentemente no es por el precio ni por nada parecido, sino porque no he probado mejores calabazas que las recién cortadas del huerto, como ocurre con cualquier otras cosa que quieras comer cuando es fresca el olor, el color, el sabor... son increíbles.

Con la calabaza se pueden hacer infinidad de platos, cremas, salsas, guisos, postres, guarniciones...y para mí una de las más deliciosas es la crema de calabaza y zanahoria que os presento en este post.

Ingredientes (para 6/8 comensales):

- 1kg o 1,5kg de Calabaza
- 1kg de zanahorias
- 1 cebolla tierna
- 4/6 Quesitos
- 1 hoja de laurel
- Aceite de Oliva Virgen Extra
- Sal 

Lo primero que debemos hacer es pelar y trocear las calabazas y las zanahorias, así como la cebolla, no es necesario hacerlo muy muy pequeño porque cocerá durante mucho tiempo por lo que será fácil pasarlo después

 

Una vez peladas y troceadas las verduras, se ponen en una cacerola, quien prefiera hacerlo en olla express ganará tiempo, y se cubrirán con agua. Yo prefiero no echar mucho agua e ir añadiendo durante la cocción si lo va necesitando puesto que así se suele conseguir que se ajuste más y se concentre más el sabor y el caldo para la posterior crema. (Aun así, si en alguna vez echas más agua de la normal y una vez cocido crees que pueda ser demasiada, sólo tienes que sacar el caldo que consideres sobrante, reservarlo a parte y comenzar a pasar el resto, si necesitas más lo añades, en caso contrario puedes dejarlo como consomé o deshacerte de él)


Una vez que ya ha cocido bien, suele hacerse en un par de horas a lo sumo en cacerola pero siempre lo mejor es probar la ternura de la cocción tanto en la calabaza como la zanahoria.

Cocido todo, se deja enfriar un poco, se retira la hoja de laurel y se pasa con la batidora hasta obtener una mezcla homogénea. Antes de  hacer la última batida se añaden los quesitos y se continúa batiendo de forma que queden bien ligados con la crema, notarás enseguida como la textura de la crema se hace aún más cremosa.

Probar para corregir la sal al gusto y....¡Listo! Ya tienes una deliciosa y super beneficiosa crema de calabaza y zanahoria...




A continuación dejo alguna información de las propiedades de la calabaza.


Propiedades de la calabaza
  • Estimula la función del páncreas ayudando a regular los niveles de azúcar en la sangre.
  • Colabora en la eliminación de mucosidades en los pulmones, bronquios y garganta.
  • Ayuda a fortalecer el sistema inmunitario por su riqueza en antioxidantes.
  • El zumo de calabaza es laxante y un buen desintoxicante del cuerpo.
  • Su elevado contenido en betacaroteno y alfacaroteno, disminuyen el riesgo frente al cáncer de próstata y enfermedades cardiacas.
  • Coadyudante en el tratamiento de las cataratas ya que esos pacientes suelen presentar bajos niveles de beta y alfacarotenos.
Información nutricional de la calabaza
  • Es una gran fuente de Potasio (entre 140 y 360 mg.)
  • La calabaza contiene vitamina C.
  • Betacaroteno (entre 450 y los 2060 mg. de la variedad Vinatera)
  • Y en menor cantidad vitamina E y B1.
  • Calorías (entre 12 y 40 según la variedad)
  • Grasas (entre 0,1 y 0,4)
Ver fuente

jueves, 10 de octubre de 2013

Pasteles de Arroz

Como definir estos pasteles.....exquisita sencillez, sí, creo que eso es lo que mejor se adapta pues tras haberlos probado y haber confirmado lo deliciosos y suaves que son, la siguiente sorpresa fue saber lo sencillo que era hacerlos.

He de decir que la receta me la dio una compañera, nuestra querida Irene, que nunca dejará de sorprendernos con sus deliciosas recetas y con su generosidad para compartirlas con nosotros.

Después de tener la receta busqué información sobre la misma porque me pareció muy curioso que se llamaran Pasteles de Arroz, cuando no llevan arroz ni derivados en sus ingredientes, y hay teorías por ahí que dicen que el nombre puede venir de sus orígenes en los que es probable que se utilizara harina de arroz para hacerlos.

El origen es del País Vasco, concretamente de Bilbao, y es muy parecido a los pastéis de Belem de Portugal. Os copio lo que encontré en una página donde se hacía una referencia al supuesto origen de los mismos [...típicamente bilbaíno es el pastel de arroz. Acerca de este pastel existen muchas historias pero la más conocida es la que señala su origen en los pasteles que se hacían en Filipinas a base de harina de arroz y cuya receta fue traída por los marinos que hacían la “carrera de Indias”. Una vez en tierras bilbaínas la harina de arroz fue sustituida por la de trigo pero manteniendo su nombre original de “pastel de arroz”]
Añadir a esto que a día de hoy en la mayoría de las pastelerías de Bilbao se hace con hojaldre, yo la receta que he hecho utiliza como masa las obleas de empanadillas, las de toda la vida...y por supuesto quien lo prefiera puede hacer su propia masa, la cual si se hace de arroz se conseguirían unos pasteles perfectos para celíacos.

Tras un poco de lectura sobre la receta, que ya que era sencilla me pareció bien adornarla con su propia historia (y la mía, jeje!) os paso a detallar los ingredientes.

Ingredientes (para un paquete de 16 obleas):

- 1 paquete de obleas de empanadillas
- 100 gr de mantequilla
- 2 huevos
- 6 cucharadas de azúcar (soperas)
- 4 cucharadas de maizena (rasas)
- 1 vaso de leche
- 1 vaso de nata líquida

Con todos los ingredientes dispuestos, la ejecución es muy sencilla, se mezclan en un bol todos los ingredientes, es aconsejable derretir la mantequilla antes de incorporarla a la mezcla. Es importante conseguir una mezcla homogénea.

En una bandeja de horno para magdalenas, o cualquier otro molde de las mismas características (vasitos para flan, moldes de muffins, etc...) se colocan las obleas de las empanadillas cubriendo y haciendo los dobleces acordes para dar una forma adecuada al pastel. Es importante untar con un poco de mantequilla el molde para evitar que la masa se pegue.


Una vez colocadas las obleas echar la mezcla en ellas, rellenar sin salirnos de la masa.


Poner en el horno durante 30 minutos a 180º, vigilar que no se quemen, subirán un poquito pero no demasiado, se dorarán tanto en la mezcla como en los bordes de la masa.


Una vez transcurridos los 30 minutos, comprobar que estén doraditos y sacar del horno, dejar que se templen un poco y desmoldar, salen con mucha facilidad.


Como veis es una receta sencilla pero que merece la pena, quedan deliciosos, suaves y ligeros. En mi casa triunfaron y tuvo mucho éxito espolvorear un poco de canela por encima, los acompaña muy bien.

Yo he probado algunas variedades y hay bastantes cosas que les acompañan bien, de momento he probado a hacer alguno con un toque de vainilla, y queda muy bien, y otros con coco rallado, añadiendo tanto en la mezcla como espolvoreando un poco por encima una vez hechos. Sea como sea, quedan bien.

¡A disfrutarlos! Yo hasta ahora sólo he recibido alabanzas de quien los ha probado...