domingo, 16 de marzo de 2014

Salchichas Frescas al vino

El otro día comprando en el super vi las salchichas frescas y de repente vino a mí el recuerdo de cuando mi madre las hacía al vino y pensé...sería una buena idea retomar ciertas tradiciones... así que las compré y hablé con mi madre para que me orientase de cómo las hacía ella antaño, pues es algo que no hemos vuelto a hacer en casa desde hace años. 

Tras confirmarme mi madre que los ingredientes prácticamente eran cebolla y vino blanco me puse manos a la obra...

Ingredientes (para 10 salchichas aprox):

- Salchichas Frescas (3 o 4 por persona)
- 1 Cebolla
- 2 Ajos
- 1 Vaso de Vino Blanco
- 1 Pastilla de caldo de pollo
- 1 Vaso de agua
- Aceite de oliva 

Lo primero que tenemos que hacer es cortar la cebolla como en juliana, los ajos yo en este caso no los he picado, tan solo los he pelado y les he dado un golpe seco para que se abran y suelten todo su sabor en el guiso.

En una sartén ponemos a calentar un poco de aceite de oliva, cuando esté caliente echamos la cebolla y los ajos y lo vamos removiendo hasta que esté transparente.

Una vez que va estando pochadito, ponemos las salchicas en la sartén y las doramos un poco mientras la cebolla sigue pochándose.

Cuando las salchichas están marcadas por ambos lados añadimos el vino y lo dejamos que llegue a ebullición para que se evapore el alcohol, dejamos que se haga durante 15 o 20 minutos. 


Pasado este tiempo, añadimos una pastilla de caldo de pollo (o media) con un vaso de agua y llevamos de nuevo a ebullición, hasta que se vaya reduciendo y espesando la salsa. El tiempo de cocción final es también de unos 20 minutos, pero como en todo, esto ya es al gusto...


La suavidad de la salsa cuajada con el vino y la cebolla, el sabor suave y la salchicha tierna hace de este plato algo exquisito.

¡Buen provecho!

martes, 11 de marzo de 2014

Palmeritas de Hojaldre

Una vez más mi querida Irene me iluminó con otra de sus recetas. Esta vez me explicó cómo hacer palmeritas de hojaldre, cuando me dijo cómo se hacían me costaba creer que fuera tan sencillo siendo el resultado tan, tan...¿"mágico"? Sí, quizá eso sea lo que mejor lo define, pues parece cuestión de magia ver su evolución en dos simples pasos. Como ella bien me decía, esta es una receta ideal para hacer con niños, por eso de la magia...

Ingredientes:

- 1 Lámina de Hojaldre (mejor que sea cuadrada)
- Azúcar

Sólo con dos ingredientes y un horno conseguiremos unas magníficas palmeritas, sí, así de sencillo.

Lo primero que haremos será extender una capa de azúcar en la superficie sobre la que pondremos el hojaldre, una vez extendido el hojaldre sobre el azúcar, espolvoreamos más por encima de la lámina. Para conseguir que el azúcar se adhiera al hojaldre podemos pasar un rodillo ligeramente por encima de la masa, si no tenéis rodillo servirá una botella de vidrio bien limpia y sin etiquetas. Yo lo lo he hecho con una botella y he puesto sobre la masa papel vegetar para no pasar la botella directamente sobre la masa.

No es necesario presionar mucho para evitar estirar la masa, pues si se queda demasiado fina será más complicado manipularla.


Una vez adherido el azúcar a la masa doblamos ambos extremos hacia el centro, uniendo ambos en el centro de la masa, como se muestra a continuación, quedará como un libro.


Si no tuviera azúcar adherido por algunas zonas añadir. A mí las primeras me quedaron demasiado dulces para mi gusto, por lo que es recomendable que el azúcar llegue a todas las esquinas pero sin necesidad de que haya en exceso.


Volvemos a doblar una vez más dejando dos capas más gruesas y de menor ancho que la anterior sobre la que hemos doblado. En cada doblez podemos pasar el rodillo pero sin presionar en exceso, sólo para qu ese vaya amoldando e impregnando de azúcar.


Por último hacemos un doblez más juntando ambos lados y dejando una especie de "flauta", comprobamos que tenga azúcar y procedemos a cortar la masa. Es importante hacer cortes secos con un cuchillo bien afilado pues el corte de un solo golpe no deformará la masa. El grosor debería ser de entre 0,5 y 1 cm, pues ese grosor será el que se corresponda con el grosor de nuestras palmeritas.


Cuando ya están los cortes hechos llevamos a la bandeja del horno cada corte, es importante poner cada trocito bien separado pues cada uno de ellos será cada palmerita y éstas se expandirán en el horno, creciendo hacia los lados.


Una vez colocadas en la bandeja del horno, precalentado previamente a 210º durante al menos 10 minutos, se mantiene una temperatura de unos 200º durante 10 o 15 minutos, depende de cada horno, e iremos vigilando cómo crece nuestra masa. Los primero 10 minutos se dedican a crecer y comienzan a tostarse por los extremos.


En los siguientes 5 minutos el tostado avanza muy rápido, por lo que hay que estar muy atento para que no se quemen. He leído por ahí alguna receta en la que les dan la vuelta, yo en este caso no lo he hecho, teniendo el horno arriba y abajo puesto se hornean sin problema por ambos lados.


Cuando comprobamos que están hechas, apagamos el horno y las sacamos dejando que reposen en la bandeja unos minutos. Hecho esto, se dejan enfríar en un plato y ..... ¡A disfrutar!



Si se quiere se pueden bañar en chocolate consiguiendo así unas deliciosas palmeritas de chocolate.

Una vez más....Gracias querida Irene, eres maravillosa!

lunes, 3 de marzo de 2014

Bizcocho de Yogur de limón

Esta receta es la original del bizcocho de toda la vida, ahora hay muchas más pero ... esta es la que me enseñó mi madre y tiene un valor especial, además el bizcocho de yogur de limón queda riquísimo y esponjoso.

Ingredientes (1 medida = 1 vasito de yogur) :

- 1 Yogur de límón
- 1 medida de aceite de oliva
- 2 medidas de azúcar
- 3 medidas de harina
- 1 sobre de levadura Royal
- 1 Limón (ralladura)
- Azúcar Glass (Decoración)

Estos ingredientes son para la masa de un bizcocho para 6 u 8 personas, o para 12/16 magdalenas.
El tiempo de cocción del bizcocho en molde unitario es de 40 minutos mínimo, sin abrir el horno en este tiempo, y si es para magdalenas el tiempo se reduce a 15/20 minutos, también sin abrir el horno durante el tiempo de horneado. En ambos casos se precalienta el horno a 200º durante unos 20 minutos y la temperatura del horneado será de 180º arriba y abajo.
Como siempre, la forma de comprobar si está bien hecho por dentro es, una vez terminado el tiempo de horneado recomendado, pinchar el bizcocho o la magdalena y comprobar que el utensilio utilizado sale limpio.

Lo primero que debemos hacer es batir los huevos con una varilla manual y de forma rítmica y enérgica, añadir después el azúcar y continuar batiendo hasta que la mezcla quede homogénea, es importante incorporar los ingredientes poco a poco y batir muy bien para que así coja aire y el bizcocho suba bien en el horno y quede esponjoso.

Tras el azúcar, añadiremos el aceite y la ralladura del limón, es importante que el limón esté bien limpio y que rallemos la cáscara más superficial, sin llegar a rallar la parte blanca del interior de la cáscara, pues si se ralla esa parte del limón estropeará el sabor de nuestro rico bizcocho.

Una vez mezclados los ingredientes anteriores añadiremos el harina mezclado con la levadura química, es importante tamizar esta mezcla al incorporarla puesto que esto ayudará a que entre más aire y haga mucho más jugosa nuestra mezcla.

Antes de poner la mezcla en el molde, la metemos durante 5 ó 10 minutos en el frigorífico de forma que se enfríe un poco, esto hará que suba más rápido al contraste con el calor del horno previamente precalentado. Mientras la mezcla se va enfriando, untar el molde del bizcocho con mantequilla y harina para que no se pegue. En el caso de las magdalenas, es importante colocar los moldes de papel rizados en su bandeja.

Una vez enfriada la mezcla, echar en el molde, ya sea el unitario o los de magdalenas, meter en el horno y no abrir hasta que haya pasado el tiempo indicado arriba. 

Si se quiere se puede añadir a la parte alta del bizcocho un poco de azúcar que romperá durante el horneado haciendo una pequeña corteza crujiente y dulce.

Para desmoldar es importante que pases un cuchillo por el borde del molde para evitar que se rompa al sacarlo del molde. 

Una vez fuera del horno y enfreiado puedes añadir azúcar glass en la parte superior a modo de decoración, al gusto...

Es una receta sencilla con un resultado espectacular, tanto en el caso del bizcocho como en el de las magdalenas, queda suave, ligero y ... ¡riquísimo!

Ana

domingo, 2 de marzo de 2014

Magdalenas caseras

Llevaba tiempo queriendo hacer magdalenas caseras, así que tras preguntar y leer por ahí me decidí a probar, he de decir que el resultado ha sido muy bueno...

Ingredientes (para 12/14 magdalenas aprox):

- 3 Huevos bien frescos
- 125 g de azúcar blanco
- 100 ml de aceite de oliva virgen
- 50 ml de leche
- 200 g de harina
- 1/2 sobre de levadura Royal
- 1 cucharada de esencia de vainilla (Opcional)
- Azúcar moreno (Opcional)
- Pepitas de chocolate negro (Opcional)
- Moldes de papel rizado
- Bandeja de horno para magdalenas o moldes individuales para magdalenas


Lo primero que debemos hacer es batir con varillas los huevos, hacerlo de forma enérgica para que quede bien batido y luego la mezcla suba sin problemas en el horno quedando bien esponjosa. 
Una vez batidos los huevos, incorporar el azúcar poco a poco y continuar batiendo.
Cuando los huevos y el azúcar estén bien mezclados hacer lo mismo con el aceite y la leche. Como con el azúcar, ir echando poco a poco y batir rápidamente y con energía.
Es muy importante que tamicemos el harina, hará que sea más sencillo mezclarla consiguiendo una masa más homogénea además de que facilitará que suban en el horno. Tras tener bien mezclado el harina con el resto de ingredientes añadir 8 g (1/2 sobre) de levadura Royal mezclando bien.


Una vez mezclados todos los ingredientes incorporamos una cucharada de esencia de vainilla y guardamos la mezcla en el frigorífico durante 5 o 10 minutos para que enfríe, esto hará que el contraste de frío-calor que sufrirá al entrar en el horno provoque una reacción más rápida y suba la masa sin dificultad.


Unos 20 minutos antes de comenzar a hornear poner el horno a precalentar a 220º, con este precalentamiento las magdalenas subirán rápidamente haciéndose en su punto justo en el tiempo de horneado indicado.

Transcurrido el tiempo de frío rellenamos los moldes rizados de papel que habremos colocado previamente en la bandeja de horno para magdalenas o moldes individuales, los moldes de papel se rellenarán hasta 3/4 para evitar que al subir se salga y esparza la masa. 


Una vez rellenos con la masa, si quieres añadir pepitas en algunas de las magdalenas o en todas, añadirlos individualmente en cada una, hundir en la masa o dejar por encima, esto como todo lo que es un añadido es al gusto, claro. Igualmente yo en todas mis magdalenas añado en la capa de arriba de la mezcla, una vez puesta en el molde un poquito de azúcar moreno para que así se tueste y rompa en el horneado.


Incorporado todo al molde, llevar al horno, puesto arriba y abajo a unos 180-200º durante 15 minutos en la bandeja media del horno. Es sumamente importante no abrir el horno durante el tiempo de horneado para no romper la temperatura, lo cual afectaría directamente a la subida de la masa. En el tiempo indicado, las magdalenas subirán haciéndose su habitual "copete" y dorándose por toda su superficie.


Para evitar un contraste de temperatura que pudiera afectar a las magdalenas ya hechas, pasados los 15 minutos de horneado comprobar si están altas y doradas, si es así, apagar el horno y abrir la puerta para que no haya un cambio de temperatura muy radical. Pasados unos minutos, sacar del horno la bandeja y dejar que enfríen un poco más sin sacarlas de la misma. Una vez templadas puedes sacarlas y colocarlas donde gustes.

Las magdalenas caseras aguantan durante días en perfecto estado, para que la masa se conserve fresca y jugosa lo ideal es guardarlas en una caja de metal como las de las galletas de mantequilla o algunas de los panettones navideños, que también son metálicas y cierran perfectas.


Sencillas, rápidas y .... ¡¡Deliciosas!!

Ana

domingo, 23 de febrero de 2014

Tarta de queso

He aquí una receta sencilla y riquísima. Nunca había hecho tarta de queso a pesar de que mucha gente me había dicho que era sencillo de hacer y cierto es que es así y además queda ... mmmm....¡riquísima!


Ingredientes:

- 350 g de queso de untar Philadelphia Original
- 350 ml de nata líquida
- 40 g de azúcar
- 1 sobre de gelatina en polvo Royal
- 80 g de galletas Digestive Fontaneda (yo usé unas de soja con naranja riquísimas)
- 30 g de mantequilla
- 1 bote de mermelada casera o natural
- Frutas del bosque (Opcional, es para adornar)


Lo primero que haremos será la base de la tarta para que se vaya asentando en lo que preparamos el resto, para ello machacamos en un plato las galletas, yo lo hago de forma manual pues las galletas Digestive se deshacen muy bien en migas, para que quede bien y no se manche todo, lo mejor es ir aplastándolas con una cuchara y se van quedando hechas migas. Es importante que queden bien desechas, pues cuanto más se deshagan más homogénea será la base de nuestra tarta. Después, calentamos en el microondas la mantequilla para que se funda y así podamos mezclarla con las galletas. Una vez líquida se vierte sobre las galletas deshechas y se mezcla bien obteniéndo una especie de masa pastosa.

Poner en el fondo del molde que usaremos para la tarta e ir aplastándolo contra el fondo hasta que quede todo cubierto con una fina capa de esta masa blanda de galletas y mantequilla.
Reservamos el molde con la base de galleta en la nevera mientras hacemos el resto de nuestra tarta.

En una cacerola ponemos la nata, el queso y el azúcar hasta que cueza, removiendo y mezclando todos los ingredientes. Una vez mezclados es importante colarlos para que quede todo bien integrado y suave. Una vez fuera del fuego y colado añadimos el sobre de gelatina en polvo, volviendo a mezclar bien.
Se incorpora al molde esta mezcla, encima de la base de galletas y se vuelve a meter en el frigorífico dejándolo enfriar aproximadamente 4-6 horas.

La capa de confitura de arriba se hace pasado este tiempo de enfriamiento de la tarta para evitar que se mezclen ambas partes. Para hacer la confitura podéis hacerlo con mermelada natural, añadiendo a esta dos cucharaditas de agua en un cazo, convirtiendo esa mermelada en una especie de sirope de fruta (la textura es de líquido espeso). Una vez que ha enfriado un poco se echa encima de la tarta en el propio molde y se mueve éste para que se reparta bien por toda la superficie. Yo he utilizado una mermelada de frutas del bosque 100% natural que está deliciosa...
Hecho esto, se devuelve a la nevera y se deja otras 4-6 horas de forma que se solidifique la confitura y la propia tarta se enfríe lo suficiente. 

Pasado el tiempo de frío necesario....Servir y ¡Listo! 


Queda deliciosa...

Ana

domingo, 26 de enero de 2014

Lentejas estofadas

Las lentejas son ricas en vitaminas A, B1, B2, B3, B6, C y E, poseen minerales como potasio, fósforo, calcio, hierro, magnesio y sodio y otros nutrientes esenciales como ácido fólico y antioxidante que protege a las células de nuestro organismo contra la oxidación.

No conviene abusar de ellas por su elevado aporte de hidratos de carbono, pero siempre han de encontrar cabida en una dieta equilibrada, son un alimento muy completo y necesario para el correcto funcionamiento del organismo. Las legumbres nos aportan proteína vegetal y una buena dosis de fibra por lo que debería haber una o dos raciones de legumbres a la semana en nuestra dieta, pueden utilizarse como acompañamiento o ensalada en lugar de guisarlas como plato completo, es una gran opción para su consumo habitual.

En la receta de hoy se incluyen algunos alimentos (compango) con un elevado aporte calórico pero podemos prescindir de ellos y sustituirlos por verduras para hacer un plato más ligero, quedan especialmente bien guisándolas con acelgas o espinacas frescas de hoja entera, pero en la receta de hoy no hemos prescindido del delicioso sabor que aporta un compango con su chorizo, morcilla y panceta...

Yo siempre compro las legumbres en tiendas que las venden a granel y que ofrecen productos de calidad, como en todo, cuanto mejor sean los productos más sabroso será el guiso.

Ingredientes:

- Lentejas (Para 6 comensales)  
- 1 Tomate
- 1 Cebolla
- 2 Ajos
- 2 Zanahorias
- Hojas de espinaca (un puñado)
- 1 Compango (Morcilla, Chorizo y panceta)
- 2 cuartos de pollo Pollo (yo en este caso he añadido unos filetes de contramuslo)
- Aceite de oliva virgen extra
- 1 pastilla de caldo de verduras o pollo
- 1 cucharadita de Pimentón dulce de la Vera
- Sal


Lo primero que debemos hacer es lavar bien las hojas de espinaca, pelar la cebolla, el tomate y las zanahorias y partirlas a la mitad. Una vez dispuestos los vegetales los añadimos a una cacerola y ponemos también el compango. Rociamos todo con un buen chorro de aceite de oliva, un poco de sal y una cucharadita de pimentón. Añadimos agua hasta tapar todos los ingredientes. En ocasiones pongo el compango a remojo en agua tibia la noche anterior y luego utilizo este agua para la cocción de las lentejas pues así se habrá impregnado de todo el sabor. Una vez añadido el agua se incorporan las lentejas y se pone al fuego.

Primero lo pondremos a fuego fuerte hasta la primera ebullición, después bajamos a fuego medio y dejamos la tapa inclinada sobre la cacerola para que se siga haciendo poco a poco durante una hora y cuarto aproximadamente. Ir removiendo poco a poco para que no se pegue y vigilar para que la cocción no sea excesiva y así evitar que se deshagan.


A mí me gusta que una vez cocidas, el caldo se haya concentrado y sea espeso, siendo un guiso completo. Cuando se ha terminado de guisar separar el compango, el pollo, las zanahorias y si quedan restos de cebolla entera, de esta forma será mucho más sencillo servirlo en platos pudiendo partir las raciones correspondientes a cada uno sin afectar a las lentejas.


Además de sanas...¡son deliciosas!

Buen provecho

domingo, 19 de enero de 2014

Pollo Asado con Verduras

Ingredientes:

- 2 Cuartos traseros de Pollo
- 1 Cebolla Mediana
- 3 o 4 Ajos Pequeños
- 2 Tomates Medianos
- Medio Pimiento Rojo
- Medio Pimiento Verde
- Medio Pimiento Amarillo
- Apio
- Pimienta de colores (Molinillo)
- Sal a las finas hierbas
- Tomillo
- Perejil
- Curry
- 1 vaso pequeño de vino blanco
- Aceite de Oliva Virgen Extra

Comenzamos picando todas las verduras, yo primero hago una cama de rodajas de tomate y cebolla en la  bandeja del horno y después lo cubro con el resto los pimientos y el apio troceados. Aliñar las verduras con un chorro de aceite y una pizca de sal, pimienta, ajo molido, perejil y tomillo.


En un mortero machacar los ajos, perejil, un poco de tomillo y una punta de cucharilla de curry, añadir a esta mezcla el vino.

Una vez hecho esto ponemos los cuartos traseros sobre las verduras por la parte interior a la vista y los salpimentamos añadiendo también un poco de orégano y regándolo todo con el resultante del machacado que explicaba antes.


Se pone al horno arriba y abajo, previamente calentado a 220º aproximadamente. A mí me gusta poner un vaso o jarrita de agua en la bandeja del horno para que no se seque en exceso, ayuda a mantener la humedad en el interior del horno. Se deja durante aproximadamente 40 min revisándolo de vez en cuando y regando los cuartos con la propia salsa de la bandeja de forma que el pollo no se reseque. Una vez que esté doradito se da la vuelta para que se haga por el otro lado, si quieres puedes disolver media pastilla de caldo de pollo en agua tibia y rociar este lado del pollo para que también coja sabor. 


Se deja en el horno repitiendo el proceso de vigilancia y regado mientra se va haciendo. Una vez que está hecho dejar solo la parte de arriba del horno para que termine de dorar la piel del pollo y una vez que veamos que está hecho apagar el horno y dejar reposar. Es conveniente que la piel quede crujiente, queda más rico.


El pollo queda jugoso y el sabor suave de las verduras lo impregna todo, queda exquisito...

Ana

Osobuco de Ternera

El otro día fui a una pequeña carnicería que tiene carne de muy buena calidad y a muy buen precio, Altacarne, en la calle Alcalá, 311. 

Compré varias cosas y en el mostrador vi unos medallones gruesos de carne con un hueso en en centro que tenían una pinta exquisita, pregunté al dependiente qué pieza era y me dijo que era Osobuco de ternera, según me explicó se trata de la pata del animal cortada sin deshuesar, también es llamado Jarrete de ternera. Le pregunté cómo se solía hacer y me dijo que tanto estofada como al horno, así que decidí probar y me llevé tres medallones. Una vez en casa estuve leyendo diferentes recetas en internet de esta carne y finalmente opté por hacer un guiso a fuego lento. Tras captar la idea de cómo debía hacerse el estofado, comprobé las existencias de mi nevera y me puse manos a la obra con una receta personalizada... 

Ingredientes:

- 4 Medallones de Osobuco de Ternera
- 1 Cebolla
- 3 o 4 dientes de ajo medios
- Medio pimiento rojo
- Medio pimiento verde
- Medio pimiento amarillo
- Apio
- 2 Tomates
- 1 litro de caldo de carne o de verduras (si es casero mejor)
- Pimienta de colores
- 2 hojas de laurel
- Sal
- Perejil
- 1 vaso de vino tinto
- Aceite de Oliva virgen extra
- Harina

Lo primero que debemos hacer es salpimentar el osobuco y pasarlo por harina para sellarlos en una sartén con un poco de aceite. Una vez que estén pasado los reservamos a parte y comenzamos con las verduras.


Cortamos las cebollas en juliana, el apio y los pimientos en pequeños trocitos y ponemos todo en una cacerola con un poco de aceite. Aliñamos las verduras con un poco de sal, pimienta y perejil. 


Una vez que las verduras están bien pochadas se incorpora el laurel y los tomates pelados y partidos en trozos pequeños. Se deja rehogar unos 10 minutos más para que el tomate se integre bien con el resto de las verduras y una vez hecho esto se añade el osobuco al guiso regándolo con el vaso de vino, como en todo, cuanto mejor sea el vino mejor sabor tendrá el guiso, yo en esta ocasión he utilizado un Marqués de Cáceres delicioso. Se deja cocer a fuego fuerte hasta que el alcohol se haya evaporado y pasados unos minutos se incorpora el caldo y se lleva de nuevo a ebullición. A partir de este momento se baja el fuego a intensidad media durante aproximadamente dos horas. 


Es necesario ir vigilándolo y removiéndolo de vez en cuando para evitar que se agarre aunque a veces es inevitable que las verduras se peguen un poquito en la base de la cacerola, si esto ocurre es importante que cuando se quite del fuego el guiso se deje durante unos minutos la cacerola sobre una bayeta mojada, así evitaremos que el resto del guiso sepa a quemado...(este es un viejo truco de mamá)

Aunque el guiso así queda delicioso sin hacer nada más, a mí me gusta sacar la carne una vez que está hecho y pasar con la batidora el caldo con las verduras, consiguiendo una salsa suave y cremosa que acompañará a la carne a las mil maravillas.



 Este plato se puede acompañar de patatas fritas o asadas.

Realmente ha sido un descubrimiento maravilloso el de esta pieza de ternera, queda suave, tierna y jugosa, así que seguro que repetimos.

¡Buen provecho!

Ana

domingo, 12 de enero de 2014

Higaditos de pollo encebollados

Sé que hay a mucha gente que no le gustan los higaditos o cualquier tipo de alimentos propios de casquería, y hay a quien no sólo no le gustan, si no que les generan repulsión pero he de decir que aunque no toda la casquería en mi casa siempre se comió y además se le dio un valor importante en la alimentación de lo cual me alegro, pues estos productos tienen una gran cantidad de propiedades beneficiosas para nuestro organismo.

Si queréis podéis buscar los nutrientes y beneficios de muchos de estos alimentos, los de los higaditos de pollo podéis consultarlos aquí donde se hace un resumen bastante completo de sus propiedades.

Ingredientes (para 4):

- Higaditos de Pollo (No sé el peso, siempre pido para 4 en la pollería y ellos me calculan)
- 2 o 3  Cebollas medianas
- 1/2 Vaso de Vino blanco
- Aceite de Oliva Virgen
- Sal
- Punta de cucharilla de pimentón de la Vera (Opcional)

Lo primero hay que lavar y limpiar muy bien los higaditos, yo lo hago al grifo, los pongo a escurrir en un escurre-verduras y luego los voy limpiando de nervios y restos de grasa que puedan tener, además los troceo, a veces los dejo en trozos más grandes y a veces los hago más pequeños. Ahora los compro en una pollería en la que los tienen bastante limpios y vienen sin corazón.


Mientras los higaditos se quedan escurriendo el agua del lavado, cortamos las cebollas en juliana y las ponemos a pochar en una sartén con un poco de aceite.


Una vez que la cebolla comienza a estar transparente incorporamos los higaditos, que estarán en más o menos 5 o 10 minutos, se mueven y se mezclan con la cebolla, iremos viendo como van tomando color y se van haciendo por todas partes. Es conveniente hacerlo todo a fuego medio.


Una vez que ya están hechos los higaditos por todas partes, se añade el vino blanco y se lleva a ebullición, se deja que vaya reduciendo a fuego medio y se va removiendo para que todo se impregne del sabor. Si se desea se puede añadir una punta de cucharilla de pimentón de la Vera, que le aportará un rico sabor al guiso.


Se deja reposar un poquito en la sartén una vez apagado el fuego y se sirve caliente. 

Para acompañarlos puedes utilizar arroz blanco, puré de patatas, papas fritas.... Quedan deliciosos y son muy fáciles de preparar.

¡Qué disfrutes!

Ana

sábado, 28 de diciembre de 2013

Bizcocho de Zanahoria

Hoy toca darse un capricho y esta vez....¡dulce!

La verdad es que nunca había hecho un bizcocho pero desde hace tiempo tenía ganas de probar y uno de mis favoritos es el de zanahoria, así que hace unos días decidí comprar unos moldes y ponerme a ello. He de decir que el primero que hice, aunque de sabor estaba bien no quedó con la textura adecuada, un pequeño problema con el tipo de harina...pero yo no desisto, así que probé de nuevo y este quedó.....¡Increíble!


Ingredientes:

- 250 g de zanahorias (3 o 4 de tamaño medio)
- 200 g de azúcar (Blanco o moreno)
- 200 g de harina de trigo
- 4 huevos
- 125 ml de aceite de oliva
- 1 cucharada de canela en polvo
- 1 sobre de levadura

Lo primero que debemos hacer es cortar los extremos de las zanahorias y pelarlas. Una vez peladas se procede a rallarlas, yo lo hago con un rallador fino con el que queda en finas hebras, esponjosas y flexibles. Hay quien prefiere hacerlas en una ralladura un poco más ancha de forma que luego se note más en el bizcocho, yo la prefiero fina.

Una vez ralladas las zanahorias, se reservan hasta tener que mezclarlas con la masa que haremos a continuación..

Para comenzar con la masa, lo primero que haremos será poner el azúcar en un bol grande junto con los huevos y procederemos a batirlo todo con unas varillas, de forma que la mezcla vaya quedando como una crema ligera y espumosa, cuanto más se bata con las varillas más aire cogerá la mezcla y más espumosa será, lo cual hará que el bizcocho quede más jugoso.

A continuación se añade el aceite, haciendo que se una bien a la mezcla anterior y una vez hecho incorporamos la zanahoria rallada mezclándolo todo. Incorporar la cucharada de canela y remover bien con una cuchara. la canela le aporta un sabor delicioso al bizcocho.

En un recipiente aparte mezclar el harina con la levadura y añadirlo a la mezcla poco a poco e ir removiendo con una cuchara de madera para envolver bien la mezcla hasta que el harina quede integrado y sea una masa homogénea.

Mientras estamos haciendo la mezcla precalentaremos el horno a 180º durante unos 10 minutos, al menos, y engrasaremos el molde con aceite o mantequilla espolvoreando un poco de harina para que no se pegue.

Echar la mezcla en el molde y meter al horno durante unos 30 o 40 minutos. Para saber si ya está hecho, pinchar con un palillo o cuchillo, cuando salga limpio es que ya está listo. 

Se puede añadir un poco de azúcar por encima para que así rompa la capa superior.


Para este bizcocho es muy habitual hacerle una cobertura de queso o chocolate pero si se deja así también queda fenomenal y es menos pesado, delicioso para una merienda o desayuno.


¡Que lo disfrutes!

Ana

domingo, 17 de noviembre de 2013

Pasta de Alcachofa con Berenjena

Ingredientes:

- Flores con Alcachofa
- Berenjena
- 1 o 2 Tomates
- Dados de queso
- Cebolla
- Ajo
- Orégano
- Albahaca
- Aceite de Oliva


He aquí una forma muy sana de comer pasta con verduras, un plato muy ligero y sano sin renunciar a tomar pasta.
Aun así, para la elaboración del plato se puede utilizar cualquier tipo de pasta, para la berenjena va muy bien una pasta fina y suave, daría igual que sea al huevo o de verduras.
En este caso yo he utilizado flores con alcachofa ecológicas de la marca Soria Natural, descubrí esta pasta hace tiempo y de vez en cuando la tomo, es diferente, a mí me gusta especialmente. Se trata de unas "flores" hechas con harina integral y alcachofas, todo ello ecológico.

Para la preparación de este plato debemos cocer por un lado la pasta y por otro lado guisar la guarnición que la acompañará. Con la pasta que yo he utilizado sólo se invierten 3-4 minutos de cocción. he añadido al agua de la cocción un chorrito de aceite de oliva virgen extra y sal.
Una vez cocida se escurre y se deja reposar en espera de que esté el resto del plato.

Es importante que la berenjena, antes de cocinarla se corte en tacos y se deje en agua con sal durante al menos 30 minutos, evitando así que amargue en el plato.
En la misma cacerola que se ha cocido la pasta se pone un chorro de aceite de oliva virgen y una vez caliente se añaden los ajos y la cebolla, todo bien picadito. Cuando estos ingredientes ya van estando pochaditos se añade el tomate cortado en tacos. 
Una vez que la mezcla ha ido guisándose y soltando sabor y color, añadimos la berenjena troceada y bien escurrida. Me mezclan bien todos los ingredientes dejando que todo vaya tomando color y sabor.
Mientras se va haciendo y vamos removiendo se espolvorea orégano y albahaca al gusto.

Una vez que está bien guisado se añade a este sofrito la pasta y se mezcla bien, incorporando en este momento los tacos de queso. También puede ser queso rallado aunque yo prefiero utilizar tacos de queso, para este plato he elegido un queso de sabor intenso para que aporte al plato ese punto sabroso que reforzará la suavidad del resto de ingredientes.


Finalmente nos queda un delicioso plato de pasta con verduras

Ana